Guerra del Purim contra Iran

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    Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Alemania se sienten halagados al llamarse “Occidente”, pero es más realista llamarlos el estado judío en desarrollo o “Epsteinia”. Acabamos de saber que el presidente Trump ya había decidido declarar la guerra contra Irán hace semanas, y que la farsa diplomática que dos agentes inmobiliarios judíos (Witkoff y Kushner) llevaron a cabo en su nombre, fue poco más que una nimiedad para mantener a Irán ocupado hasta el momento elegido. Entonces, ¿cuál fue exactamente el propósito de la pausa diplomática de Trump antes de comenzar las hostilidades? Hay una razón; bastante vergonzosa, pero cierta. Trump y su superior, Benjamin Netanyahu, se guiaron por la magia de la kabbalah. Acordaron llevar a cabo este ataque histórico en una fecha particularmente auspiciosa del calendario judío, llamada Shabat del Recuerdo, el último Sábado antes de la festividad del Purim. Los hechos son abrumadoramente claros: el judaísmo internacional decretó el día del ataque, y el ejército estadounidense respondió como perros obedientes al silbato judío.

    Wikipedia describe el Shabat del Recuerdo de la siguiente manera:

    El Shabat del Recuerdo o Shabbat Zajor es el Shabbat inmediatamente anterior al Purim. Se relata Deuteronomio 25:17-19, que describe el ataque de Amalec a los judíos. Existe una tradición del Talmud que afirma que Amán, el antagonista de la historia del Purim, descendía de Amalec. La porción que es leída incluye un mandamiento para recordar el ataque de Amalec, por lo que en esta lectura pública, tanto hombres como mujeres se esfuerzan especialmente por escuchar la lectura.

    Todos los judíos deben recordar no sólo esta fecha especial que conmemora esta antigua historia, sino que también deben buscar venganza; es decir, perpetrar genocidio contra quien el Sanedrín haya etiquetado como Amalec en nuestra generación. Un judío está obligado y se le ordena asesinar a todos los hombres, mujeres e hijos de Amalec, incluyendo perros y gatos. Los animales pequeños suelen ser sacrificados quince días antes en la celebración de Tubishvat; las mascotas son arrojadas a hogueras ardientes según la costumbre sefardí. Las costumbres del Purim (y el Shabbat anterior) son notoriamente horribles, como detalla Elliot Horowitz en su obra Reckless Rites: Purim and the Legacy of Jewish Violence. Martin Luther señaló que los judíos consideraban a todos los gobernantes cristianos (a quienes los judíos consideraban sus opresores) como Amanes modernos, por lo que es su deber religioso socavarlos y buscar su caída. También señaló que los judíos ven a Cristo como una similar figura de Rey/Opresor, quizás porque según la Septuaginta, Amán fue crucificado. Téngase en cuenta que la Septuaginta es la traducción griega del texto original puro de la Biblia, mientras que la Biblia hebrea moderna ha sido actualizada muchas veces a lo largo de los años por eruditos judíos.

    Los judíos internacionales de Netanyahu (incluidos los de la coalición gubernamental israelí) tienen una larga trayectoria desempeñando sus deberes profesionales y religiosos de acuerdo con la magia kabbalísticah. Para ellos, la combinación del primer golpe en el Shabbat del Recuerdo, y la celebración del Purim unos días después, es demasiado tentadora como para evitarla. Los necios probablemente crean que reciben una guía superior y, por lo tanto, llegarán a su fin.

    El Purim celebra el asesinato de 75.000 persas a manos de judíos; y no es casualidad que ésta sea la primera vez que los judíos son claramente mencionados en la Biblia. Es una especie de historia de “salida del armario” para los judíos. Las historias judías siempre presentan a los judíos como víctimas inocentes, y ésta no es la excepción. Los verdaderos judíos del período del Segundo Templo conocían la realidad y tallaron la capital persa, Susa, en la “Puerta la Hermosa” del Templo, explicando que los judíos debían recordar siempre su tiempo en Persia. Pero Netanyahu ha olvidado este consejo de sus legendarios antepasados.

    Las primeras bombas de la guerra de Irán fueron lanzadas por Mike Huckabee, el “embajador estadounidense” favorito de Tel Aviv, en una entrevista con Tucker Carlson justo antes del inicio de las hostilidades. Huckabee le dijo a Tucker que Israel tiene derecho a apoderarse de todo el territorio de Oriente Medio que Estados Unidos pueda defender, y que no le importa si lo hacen. Después de eso, todos se quedaron sentados esperando una fecha mágica en el calendario kabbalístico. Los judíos predestinaron que, en el Shabbat judío del Recuerdo, Estados Unidos e Israel atacarían con valentía y por sorpresa al pacífico y adormecido Irán. Un país que aún trabaja para cumplir con los investigadores de la ONU, que aún mantiene conversaciones de paz con dos judíos, trágicamente inconsciente del significado histórico de esa fecha en particular para los judíos. Las fuerzas atacantes asesinaron con audacia al Ayatollah Alí Khamenei, el equivalente musulmán del papa católico. Israel considera a todo líder no judío como Amán y, por lo tanto, un objetivo legítimo: nuestro Ron Unz lo explicó en este ensayo. A los judíos les gusta asesinar líderes, algo que pasó de moda durante la Guerra de los Treinta Años.

    Inglaterra, Francia y Alemania siguieron las órdenes de Tel Aviv. Ésto significa que los judíos han logrado el poder en estos países. Alemania se vio obligada a aceptar el dominio judío con la ocupación estadounidense en 1945. Ahora es ilegal que un alemán use una keffiyeh palestina, o que exija una Palestina libre. Francia era relativamente libre en 1960, cuando De Gaulle tenía el poder de expulsar a la OTAN. Desde entonces, los judíos han reforzado su control sobre los medios de comunicación. El cine francés murió, los políticos franceses se arrodillaron ante Lord Rothschild y, en el año de Nuestro Señor 2026, todos los partidos franceses se han judaizado por completo. Marine Le Pen, la favorita del nacionalismo francés, aprobó el ataque del Purim contra Irán, y promovió a su sucesor judío elegido. Inglaterra siempre ha sido la patria del sionismo cristiano, y Starmer es un Shabbat-goy muy apropiado para representar al “gobierno de Shabbat” del Reino Unido.

    ¿Por qué están los judíos dispuestos a invertir tanto capital político a cambio del dudoso logro de arruinar a Irán? Podemos entender por qué Trump está tan dispuesto a traicionar a MAGA, porque su destino no es razonar por qué; como buen Shabbat-goy, debe seguir las órdenes de Tel Aviv. Pero ¿por qué lo harían los habitualmente cautelosos judíos? Era la gloria de la Mezquita El Aksa, que debe ser destruida para erigir el Tercer Templo, el máximo anhelo de los judíos. E Irán es el único país del mundo que no lo permitiría. Todos los demás estados musulmanes se dejaron intimidar y siguieron las órdenes de Estados Unidos.

    Desde el momento del ataque sorpresa contra Irán, la mezquita de El Aksa fue clausurada por el ejército israelí, y los musulmanes palestinos ya no pueden entrar. En pleno Ramadán, es especialmente doloroso para los creyentes. La historia de la mezquita de El Aksa y la campaña judía para su destrucción, es extensa. Ya escribí sobre la misma en “La piedra angular de la violencia”. Para resumir, citaré un fragmento:

    Muchos judíos y sus aliados cristianos-sionistas creen que la preciosa belleza de Haram a-Sharif, las mezquitas del siglo VII de Jerusalén, debería ser destruida y, sobre sus ruinas, ser erigido un templo judío. ¿Por qué debería ser hecho ésto? Las personas ofrecen diferentes explicaciones, históricas y escatológicas. No es por justicia histórica ni por motivos de oración, ya que el judaísmo tradicional prohibía toda interacción con la Montaña del Señor. Algunos judíos con inclinaciones místicas creen que este acto hará que la dominación judía del mundo sea total e irreversible. Esta creencia no es dominio exclusivo de excéntricos y frikies, ni siquiera sólo de sionistas, sino una convicción generalizada.

    Los principales medios de comunicación occidentales suelen presentar el conflicto en términos de musulmanes contra judíos. Pero el conflicto, tal como lo ven estos judíos, es de judíos contra gentiles. En su mente, el Monte del Templo es un Anillo mágico de Poder, uno que deberían asumir cuando llegue el momento. Como el Anillo en El Señor de los Anillos de Tolkien (el profesor británico era un hombre muy erudito), debería traer a … un Mesías. Para los místicos judíos, este Mesías no es el Mesías cristiano. En su libro, el Mesías no es el Jesús Salvador, con un mensaje para toda la humanidad. Su Mesías esclavizaría para siempre a las naciones de la tierra, y convertiría al Pueblo Elegido en los amos del universo. Su Mesías, Señor Esclavizador de los Pueblos de la Tierra, es el Anticristo de las profecías.

    Fuera de Tierra Santa, los árabes han sido sometidos y no les importa demasiado. Los musulmanes de todo el mundo sufren ataques implacables por parte de empresas mediáticas globales lideradas por judíos. Los palestinos sufren el genocidio por su amor a la Mezquita El Aksa (los palestinos llaman a la guerra en Gaza la “inundación de Al Aqsa”). La única resistencia real provino de Irán, liderada por teólogos persas que comprendían bien la controversia del Monte del Templo. Así que, por supuesto, Irán tuvo que ser bombardeado para el Purim. Obviamente, tal acto de celebración debería ir acompañado por el sacrificio ritual kabbalístico de sangre de niñas, como es expuesto en los Archivos Epstein. Esta práctica religiosa judía fue llevada a cabo de inmediato cuando, según se informa, masacraron a más de cien colegialas, y cuando atacaron deliberadamente a la nieta de 14 meses del difunto Ayatollah.

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