Qué significan para Ud. y su dinero

International Man: ¿Qué considera Ud. que es lo más importante para lo que la gente debería prepararse en 2026?
Doug Casey: Strauss y Howe plantearon esa pregunta en su libro The Fourth Turning. Nos encontramos en un punto de inflexión crucial en Estados Unidos.
Durante años he creído que Estados Unidos se encaminaba hacia algo parecido a una guerra civil. Podría ser tan grave como la desagradable década de 1860, sólo que diferente. En Estados Unidos, los republicanos y los demócratas se detestan profundamente; ni siquiera pueden hablarse. Cuando las cosas llegan a ese punto, suelen ser resueltas por la fuerza; preveo que eso es lo que ocurrirá. Muy probablemente durante los próximos tres años, mientras Trump siga en el cargo. Es el catalizador perfecto.
Ésto se verá exacerbado por las tendencias migratorias de largo plazo. Si miramos dentro de 100 años, es bastante claro que, con las tecnologías modernas de viajes y comunicaciones, se verá acelerada la migración de personas desde países pobres hacia países ricos en todo el mundo. Con el tiempo, Estados Unidos ni siquiera existirá en su forma actual. Obviamente, ésto es aplicable a todos los países. Los colores del mapa en la pared han estado cambiando desde el primer día.
Espero que en el futuro próximo no se produzca un cambio catastrófico por varias razones. Primero, no será nada divertido. Segundo, soy un gran admirador de la América tradicional. Fue una institución única en la historia mundial: el único país fundado sobre los conceptos de libre pensamiento, libre mercado e individualismo. Independientemente de la forma que adopte, posiblemente una guerra civil derribaría esos principios.
Aunque espero que las cosas mejoren, la esperanza no es la mejor base para efectuar planes.
International Man: Geopolíticamente, las tensiones siguen aumentando en Europa, Oriente Medio y Asia Oriental.
¿Dónde prevé que surjan los principales focos de tensión en 2026?
Doug Casey: Los políticos que gobiernan Europa son, por lo general, inexistentes y despreciables, desde Ursula von der Leyen, la “loba de la UE”, hacia abajo. Prueba de ello es que en gran parte de Europa podrían procesarme sólo por decirlo. Son burócratas desalmados que sólo defienden el estatismo y el colectivismo. Están obligando a Europa a rearmarse activamente, duplicando los presupuestos militares, reinstituyendo el servicio militar obligatorio, y hablando de la necesidad de la guerra con Rusia. Sospecho que tendrán su guerra; sólo espero que no se vuelva nuclear ni biológica. Curioso, porque se trata de Ucrania, el país más atrasado y corrupto del continente. Perverso, porque ni siquiera fue un país, hasta que lo creó Lenin en 1923.
Pero eso no es todo. El euro, una moneda esperantista, el “¿Quién no te debe nada?” de las monedas fiduciarias, es un fracaso. Todos los países miembro de la UE, son estados de bienestar en bancarrota. De hecho, la propia Unión Europea se va a desintegrar. Lo que beneficia a cada país individualmente, está en total contradicción con lo que los 80.000 ‒y esa es una cifra exacta‒ empleados de la UE en Bruselas quieren imponer. La OTAN, que debería haber sido disuelta tras el colapso de la URSS, también desaparecerá. Europa se convertirá, en el mejor de los casos, en un zoológico de mascotas para turistas chinos, y un resort de lujo para migrantes del Tercer Mundo.
¿Oriente Medio? Mientras Trump esté en el cargo, podríamos adoptar a Israel como el estado número 51. Eso no les sentará bien a los 2.000 millones de musulmanes del mundo. No confundan las relaciones amistosas de Washington con los gobiernos de Arabia Saudí, Qatar y otros de los 55 países musulmanes, con estabilidad política. La mayoría son casos de desastre económico y extremadamente inestables.
¿Asia Oriental? Es totalmente irracional que China ataque a Taiwán. El resultado sería una destrucción generalizada para ambos bandos, incluso si Estados Unidos o Japón no se unieran a la “fiesta”. Pero los gobiernos actúan de forma irracional, impredecible. ¿Qué pasará con las reivindicaciones de China sobre los mares de China Oriental y Meridional? Debería ser un asunto entre ellos y seis de sus vecinos marítimos. Pero Estados Unidos podría convertir una disputa fronteriza regional en una Tercera Guerra Mundial.
Pero el inesperado punto de conflicto, creo, será África. Durante los últimos 60 años, los 55 estados africanos (ésta es sólo una cifra aproximada, ya que desconocemos cómo terminarán lugares como Libia, el Sahara Occidental, Somalilandia o Darfur) han desarrollado ejércitos importantes, con la ayuda de armas y entrenamiento de Europa y Estados Unidos. Sobreviven gracias a la exportación de materias primas (causas de conflicto perpetuo), y a la ayuda de Europa y Estados Unidos (que posiblemente se evaporará). Todos ellos (como casi todo Oriente Medio y Asia Central) son estructuras artificiales con fronteras arbitrarias. Son cleptocracias inestables dirigidas desde el palacio presidencial.
La pregunta es: ¿hasta qué punto Europa, o especialmente Estados Unidos, o especialmente Trump, se meterán en las guerras fronterizas y civiles africanas? Habrá muchas. Creo que África es el gran polvorín del que nadie habla.
International Man: La situación política interna de Estados Unidos sigue siendo explosiva, con profundas fracturas culturales y económicas.
¿Cómo prevé que evolucionen las divisiones internas en Estados Unidos en 2026, a medida que nos acercamos a las elecciones de medio término?
Doug Casey: Las tendencias en movimiento tienden a mantenerse en movimiento. A pesar de que las corporaciones, la industria del entretenimiento, el mundo académico y los medios de comunicación parecen estar alejándose de niveles verdaderamente demenciales de progresismo, el asunto está en duda. La tendencia hacia el progresismo ha cobrado impulso durante décadas, y el país ha sido así adoctrinado durante generaciones. No desaparecerá de la noche a la mañana.
Trump está polarizando de forma deliberada y abierta. Como comenté la semana pasada, aunque se considere un Cincinato, es más como César. Seguirá provocando controversia, aunque sólo sea porque sabe lo que sus adversarios le harán cuando deje el cargo. Aunque la mayoría de la gente sensata adora su antiprogresismo, la mayor parte de su intervencionismo económico e internacional será contraproducente, y estrepitosamente. Sospecho que perderá las elecciones de medio término, y los demócratas de la Cámara de Representantes lo someterán a un nuevo impeachment. ¿Tendrán éxito en el Senado esta vez? Los ciudadanos se pondrán nerviosos, pase lo que pase.
International Man: Con Trump a punto de reemplazar a Gerome Powell, presidente de la Fed, ejercerá mayor influencia sobre la política monetaria del banco central. ¿Cómo prevé que será el entorno monetario en 2026?
Doug Casey: El dólar se acercará a su valor intrínseco a medida que Trump y la Reserva Federal creen U$S 1 billón más. Es una fórmula para el caos.
Trump cree firmemente en la economía mercantilista, que sostiene que Estados Unidos debe exportar más que lo que importa. Creo que intentará imponer esa postura con algún tipo de control cambiario, creando aún más distorsiones.
Ud. quiere salir del dólar, poseer metales preciosos, evitar el mercado de valores y los mercados de bonos, y sacar su dinero de Estados Unidos. Nada de ésto es una fórmula para la tranquilidad nacional, ni en 2026, ni en adelante. Y supongo que habrá elecciones normales en 2028, lo que no es una suposición muy segura.
International Man: Los inversores se debaten entre aprovechar la burbuja actual del mercado, y prepararse para un posible ajuste de cuentas financiero.
¿Dónde cree que estarán los mayores riesgos y oportunidades en 2026, y qué clases de activos se verán más beneficiados con la turbulencia que se avecina?
Doug Casey: No cabe duda de que gran parte del éxito empresarial de Trump se debe al endeudamiento. El apalancamiento, las bajas tasas de interés y la inflación, lo hicieron hombre.
La historia de Trump y su incorrecta comprensión de la economía me indican que la Reserva Federal comprará y monetizará más deuda pública que nunca, haciendo todo lo posible por deprimir artificialmente las tasas de interés. A corto plazo, ésto podría justificar un alza en el mercado bursátil en 2026. Pero es una apuesta de alto riesgo. ¿Se siente afortunado?
Con el oro por sobre U$S 4.000, y la plata por sobre U$S 60, posiblemente estén donde “deberían” estar en relación con otros factores. Pero, a pesar de la inestabilidad del mundo, y de sus ventajas únicas, están subiendo. Lo inteligente es especular con las acciones de las mineras; están realmente baratas, y ni el público ni las instituciones saben siquiera de su existencia, por razones que ya he comentado. El costo total de producción de oro ronda los U$S 1.500 por onza. No es difícil hacer los cálculos. En los últimos 50 años, hemos tenido cinco mercados alcistas mineros con una relación de 10 a 1. Creo que estamos a punto de experimentar uno más. Uno de gran magnitud. Muchas de las acciones más pequeñas ya han subido tres o cuatro a uno. A nadie le importa … lo cual es positivo.
Además, en general, conviene invertir en materias primas. Los granos son vendidos básicamente a un precio cercano al costo de producción, al igual que el petróleo, el gas, el carbón y el uranio. Las materias primas están muy poco financiadas. Comprar ETFs en cualquiera de estas materias primas, o en todas ellas, es una inversión de capital que se establece y se olvida durante al menos los próximos dos años.
Traducción: Ms. Lic. Cristian Vasylenko







