
De pie ante el podio del Knesset [parlamento unicameral de Israel] el 5 de Enero de 2026, Dan Illouz lanzó una advertencia que resonó al otro lado del Atlántico. El diputado canadiense del Likud se dirigió a sus colegas no en hebreo, sino en inglés, asegurándose de que su mensaje llegara directamente a oídos estadounidenses.
“Estamos acostumbrados a los enemigos externos. Combatimos los túneles terroristas de Hamas. Combatimos los misiles balísticos de Irán. Pero hoy miro a Occidente, nuestro mayor aliado, y veo un nuevo enemigo surgiendo desde dentro”, declaró Illouz, según The Jewish Telegraph Agency. “Me refiero a un veneno que se vende al pueblo estadounidense como patriotismo. Me refiero al vandalismo intelectual de Tucker Carlson y Candace Owens”.
Desde los atentados del 7 de Octubre de 2023 contra Israel, Carlson y Owens han sido algunos de los críticos más acérrimos de Israel en la derecha estadounidense. Antes de su giro hacia el discurso antiisraelí, Carlson y Owens eran figuras clave de los medios conservadores, y no abordaban directamente la influencia israelí. Sin embargo, eso cambió una vez que Israel se embarcó en el genocidio de escala industrial en Gaza.
El discurso de Illouz marcó un momento extraordinario. Un miembro de la coalición gobernante israelí identificó públicamente a figuras de los medios conservadores estadounidenses como amenazas a la alianza entre Tel Aviv y Washington. Para Illouz, la lucha contra lo que él considera antisemitismo insidioso en la derecha estadounidense representa más que una postura política. Si continúa creciendo, tal oleada de oposición a la estrecha relación de Estados Unidos con Israel podría poner en peligro este acuerdo, una pesadilla para el judaísmo mundial.
Como muchos otros líderes judíos, Illouz se está dando cuenta del creciente sentimiento antiisraelí tanto en la izquierda como en la derecha. “Afirman luchar contra la izquierda progresista. No son diferentes de la izquierda progresista”, declaró Illouz. “La izquierda radical derriba las estatuas de Thomas Jefferson. Tucker Carlson destruye el legado de Winston Churchill. La izquierda radical dice que la civilización occidental es malvada. Candace Owens dice que las raíces de nuestra fe son demoníacas. Es la misma enfermedad”.
Su crítica contra Carlson estuvo centrada en la entrevista que el ex presentador de Fox News dio al historiador Darryl Cooper, quien describió el Holocausto en términos que indignaron a los grupos judíos. Según Jewish Insider, Illouz declaró ante el Knesset que Carlson “asiente cuando se le dice que el Holocausto fue un error logístico, un error de un campamento que no estaba preparado. Ésto es una locura. Escupe sobre las tumbas de los soldados estadounidenses que tomaron Normandía … ¿Por qué? Para borrar la línea entre el bien y el mal”.
En cuanto a Owens, cuyo canal de YouTube cuenta con más de 5,7 millones de suscriptores, Illouz la acusó de traficar con odios ancestrales. “Ella difunde los libelos más sangrientos … afirmando que este estado fue fundado por ‘pedófilos’. No conoce la historia; no conoce la Biblia. Sólo sabe sembrar el odio”, declaró, según Jewish Insider.
El miembro israelí del Knesset invocó la historia judía para demostrar la resiliencia de su pueblo: “Somos el pueblo de la eternidad. Enterramos a los faraones que nos esclavizaron. Enterramos a los griegos que intentaron prohibir nuestra Torá. Enterramos a los romanos que quemaron nuestro templo. Bailamos sobre las ruinas del Tercer Reich. Y seguiremos aquí mucho después de que sus canales de YouTube se conviertan en polvo del olvido”, proclamó.
Cuando The Times of Israel le preguntó si le preocupaba interferir en la política estadounidense, Illouz desestimó la preocupación. “Defender la alianza entre Estados Unidos e Israel no es interferir”, respondió. “Estoy en contacto con muchos conservadores pro-israelíes que saben que Candace y Tucker son una amenaza tanto para Estados Unidos como para Israel”.
Nacido el 21 de Febrero de 1986 en Montreal, hijo de padres judíos marroquíes, Dan Illouz creció inmerso en las tradiciones del judaísmo norafricano. Tras graduarse de la Facultad de Derecho de la Universidad McGill, y obtener una maestría en políticas públicas de la Universidad Hebrea, a los 23 años Illouz tomó una decisión que le cambió la vida. En 2009 emigró a Israel y se unió de inmediato al movimiento Likud. “Me ofrecieron el sueño americano en bandeja de plata. Elegí el sueño sionista e hice aliyah a Israel”, declaró.
Se incorporó al ayuntamiento de Jerusalén en Marzo de 2018 tras la dimisión de otro concejal, ganó las elecciones en Octubre de 2018, y ejerció el cargo hasta 2021 bajo un acuerdo de rotación. Al ingresar al Knesset, Illouz renunció a su ciudadanía canadiense, describiéndola como “no un rechazo a mi pasado, sino como un acto consciente de compromiso con el futuro de Israel”.
Para Illouz, la lucha contra Carlson y Owens es inseparable de su maximalismo territorial. Su oposición a la creación de un estado palestino y su defensa de la anexión de Cisjordania, constituyen la base ideológica de su identidad política.
“Nuestros derechos a la tierra de Israel abarcan cada centímetro de la tierra de Israel, incluyendo Shchem [Nablus] y Hebrón, y las zonas donde actualmente no reside ningún judío, incluyendo Ramallah”, declaró Illouz en 2022.
Illouz ve este asunto en términos existenciales. “El derecho a Tel Aviv proviene de Judea y Samaria”, enfatizó, empleando la terminología bíblica para Cisjordania, preferida por los políticos fanáticos de la derecha israelí.
En Julio de 2024, Illouz pronunció otro discurso en inglés ante el Knesset, declarando su categórica oposición a la soberanía palestina. “Un Estado palestino no sólo es una mala idea, sino que es peligroso, bajo cualquier circunstancia, pero especialmente ahora … No habrá un estado palestino. Ni ahora, ni nunca”, declaró.
Illouz es más que palabras. Presentó una legislación para aplicar la soberanía israelí al Valle del Jordán, con fecha de entrada en vigor el 7 de Octubre de 2024, coincidiendo con el primer aniversario del ataque de Hamas. “Una verdadera victoria sólo será posible cuando el enemigo sienta que el 7 de Octubre fue un error, y lo convierta en un día de luto para ellos”, proclamó Illouz.
En Julio de 2025, el Knesset votó por 71 votos a favor y 13 en contra una resolución no vinculante que pedía la anexión de Cisjordania, copatrocinada por Illouz. “Por primera vez, el Knesset expresa su apoyo oficial a la aplicación de la soberanía israelí en Judea y Samaria. El mensaje del pleno es claro: Judea y Samaria no son moneda de cambio; son el corazón de nuestra tierra”, se jactó.
Quizás su propuesta más ambiciosa llegó en Febrero y Marzo de 2025 con el “Proyecto de Ley Metropolitana de Jerusalem”, que incorporaría 29 asentamientos de Cisjordania a una “Metrópolis de Jerusalem” bajo soberanía israelí. Los asentamientos, incluidos Ma’ale Adumim, Givat Ze’ev, Efrat y Beitar Illit, albergan a más de 180.000 colonos israelíes. “Israel debe actuar según sus intereses y sin temor. Esta ley es un gran paso hacia la plena soberanía [sobre Cisjordania]”, afirmó Illouz.
Esta visión de maximalismo territorial explica por qué Illouz considera a Carlson y Owens amenazas existenciales. Si el apoyo conservador estadounidense a Israel es erosionado, su visión del gran Israel se vuelve políticamente insostenible. La alianza con Washington proporciona cobertura diplomática y apoyo material para la expansión de los asentamientos y su posible anexión.
El discurso de Illouz de Enero de 2026 se produjo en medio de una mayor preocupación israelí por el antisemitismo en la derecha estadounidense. En Noviembre de 2025, el ministro de la diáspora israelí, Amichai Chikli, declaró al New York Post que estaba “mucho más preocupado por el antisemitismo en la derecha que en la izquierda”.
Chikli, judío de derecha que ha cultivado relaciones con partidos europeos de la derecha sionista-populista, mencionó específicamente los elogios de Carlson al historiador Darryl Cooper. “Uno de los peores momentos fue cuando un popular locutor conservador llamó a uno de los negacionistas del Holocausto más viles de Estados Unidos ‘uno de los historiadores más honestos’. Eso legitima el odio, lo normaliza”, declaró Chikli al New York Post. Chikli advirtió sobre la creciente influencia de figuras como Nick Fuentes y Cooper entre los jóvenes estadounidenses. “El antisemitismo se ha puesto de moda entre la Generación Z”, continuó. “Escuchan podcasts, no profesores. Cuando personas como Nick Fuentes o Darryl Cooper son tratadas como líderes de opinión, es peligroso. Son neonazis”. En Octubre de 2024, Carlson recibió a Fuentes en su plataforma, lo que provocó la indignación de los conservadores judíos, quienes advirtieron sobre el creciente alcance de las voces antisemitas.
Candace Owens respondió al discurso de Illouz afirmando: “El partido Likud en Israel acaba de nombrarnos a mí y a Tucker Carlson como enemigos a los que hay que combatir”. Illouz aclaró su postura, afirmando: “Esta es una batalla de ideas entre civilizaciones. Cualquier insinuación de violencia es sólo una táctica desesperada de silenciamiento”.
La relación de Illouz con Donald Trump revela la complejidad de su postura. Cuando Trump declaró en Septiembre de 2025 que no permitiría que Israel anexara Judea y Samaria, Illouz respondió con firmeza. “Ninguna entidad internacional, ni siquiera un gran y querido aliado, puede dictarnos cómo tratar nuestra tierra”, declaró.
Sin embargo, en Enero de 2025, al oponerse a un proyecto de ley de anexión del Valle del Jordán, Illouz adoptó el pragmatismo. “Con la reelección del presidente Trump, tenemos una oportunidad histórica de promover la soberanía israelí sobre el Valle del Jordán, pero debe hacerse con prudencia. Avanzar apresuradamente con una legislación simbólica que no tiene ninguna posibilidad de avanzar más allá de una lectura preliminar, sólo debilita nuestra causa”, afirmó. En este caso, Illouz posiblemente veía a Trump como un presidente judeo-acelerador, que en general promueve los intereses judíos con entusiasmo a pesar de pequeñas desviaciones, y optó por suavizar su retórica.
Para Dan Illouz, el enfrentamiento con Tucker Carlson y Candace Owens representa más que una simple disputa mediática. Representa una amenaza potencial para él y para las ambiciones de sus semejantes de anexar toda Cisjordania. Los recientes resultados de la Encuesta Juvenil de Yale demuestran que un reajuste generacional avanza a paso firme, trascendiendo las fronteras partidistas y posicionando cada vez más a Israel en contra del sentir juvenil.
Entre los votantes de 18 a 22 años, 30% coincidió en que los judíos estadounidenses mantienen una mayor lealtad hacia Israel que hacia Estados Unidos. 27% coincidió en que los judíos estadounidenses poseen excesiva influencia. Cada métrica supera considerablemente a los promedios nacionales.
La encuesta también expuso la confusión generalizada en torno a la regulación del discurso de la élite. Entre todos los votantes, 56% expresó incertidumbre sobre si la frase “globalizar la intifada” constituye antisemitismo. 47% determinó que caracterizar la situación de Gaza como genocidio, no es considerable como antisemita.
Los datos de Yale no son aislados, sino que coinciden con la acumulación de encuestas que documentan una convulsión generacional idéntica. Una Encuesta de Asuntos Críticos de la Universidad de Maryland reveló que, si bien 52% de los republicanos mayores de 35 años simpatiza predominantemente con Israel, sólo 24% de los republicanos de 18 a 34 años comparte esta orientación. En cuanto a las hostilidades en Gaza, 52% de los republicanos mayores considera justificadas las acciones israelíes, en comparación con sólo 22% de los republicanos más jóvenes.
Un análisis realizado por RealClearPolling refuerza estos patrones. Entre los republicanos menores de 50 años, las evaluaciones desfavorables de Israel aumentaron de 35% en 2022 a 50% en 2025. Los republicanos de mayor edad mostraron una mínima variación. Una investigación idéntica de la Universidad de Maryland indica que 41% de los estadounidenses considera las operaciones militares israelíes en Gaza como genocidas o análogas al genocidio, incluyendo 14% de los republicanos. 21% caracteriza la política israelí-palestina de la administración Trump como excesivamente pro-israelí, mientras que 57% sostiene que el apoyo estadounidense ha facilitado los crímenes de guerra israelíes.
Incluso los republicanos evangélicos ya no son inmunes. Mientras que 69% de los evangélicos de mayor edad simpatiza predominantemente con Israel, esa cifra se desploma a 32% entre los evangélicos más jóvenes, y tan sólo 36% considera justificadas las acciones israelíes en Gaza. Una encuesta de AtlasIntel de Septiembre de 2025 determinó que sólo 30% de los estadounidenses respalda la asistencia financiera a Israel, lo que representa una drástica desviación de las convenciones bipartidistas de Washington.
Es probable que estos sentimientos anti-israelíes se fortalezcan a medida que figuras influyentes conservadoras como Tucker Carlson y Candace Owens ganen popularidad entre el público estadounidense. Ésto no augura nada bueno para la visión de Illouz sobre la soberanía israelí sobre Cisjordania.
Cuando ese movimiento conservador comience a cuestionar el apoyo a Israel, cuando voces influyentes como Carlson y Owens ganen fuerza con su retórica antisemita, Illouz verá amenazados los cimientos de su proyecto del gran Israel. El tiempo corre en su contra, y suda la gota gorda sabiendo que Tucker Carlson y Candace Owens podrían persuadir a millones de estadounidenses hartos, para que finalmente rechacen el control de Israel sobre el sistema político estadounidense.
Traducción: Ms. Lic. Cristian Vasylenko









