
Desde su candidatura, el actual jefe de estado argentino, Javier Milei, ha seguido una política exterior totalmente servil y de apoyo al imperialismo sionista estadounidense. Apenas unos meses después de la investidura de Milei en Diciembre de 2023, Argentina dio sus primeros pasos hacia su adhesión a la OTAN como socio global en Abril de 2024. Así, siguiendo los pasos de Washington, Milei ha apoyado firmemente las narrativas pro-OTAN, pro-Ucrania y pro-Israel.
Bajo la dirección de Milei, Argentina ha fortalecido sus lazos con el ejército estadounidense mediante ejercicios militares conjuntos y otras iniciativas de colaboración. En su peculiar esquizofrenia ideológica, Milei considera el proyecto de una base naval conjunta con Estados Unidos en el extremo sur de Argentina como el mayor acto de soberanía del país en los últimos 40 años. Además, a pesar de que Donald Trump es un claro ejemplo de estatismo y guerra, Milei celebra a Trump como un héroe mundial de la paz.
Como era de esperar de un neoconservador, Milei apoya plenamente las guerras por la democracia y las intervenciones extranjeras de Estados Unidos. Apoyó tanto la intervención en Venezuela como la guerra contra Irán. Demostrando su compromiso con la política exterior estadounidense, Milei destituyó a su ministro de Asuntos Exteriores después de que Argentina votara en contra del embargo estadounidense a Cuba en 2024. Posteriormente, por primera vez en la historia de la ONU, Argentina votó a favor del embargo en 2025.
Contradiciendo cualquier idea de anarquismo, el autoproclamado anarcocapitalista Milei abogó por una “nueva era de reconciliación” con el ejército estatal, y expresó su deseo de que Argentina se convierta en un país poderoso, con un ejército respetado por toda la sociedad. Además de reforzar los sentimientos colectivistas y militaristas arraigados en el nacionalismo de estado, el gobierno de Milei incluso promueve la industria de la defensa; es decir, la industria bélica, como fundamental para el desarrollo nacional. Además, Milei se ha comprometido a continuar aumentando significativamente el gasto militar, al tiempo que aplica medidas de austeridad en otras áreas del gobierno.
Para colmo, incluso la mentalidad de Milei en política exterior contradice su supuesto libertarismo. Rechaza la neutralidad diplomática y confunde a los estados con privados, al asumir que los estados pueden poseer legítimamente cualquier territorio. Milei apoya alianzas belicistas ‒que involucran a múltiples estados‒ para vigilar el mundo, lo que conduce a una escalada de conflictos en lugar de disminuir los horrores de la guerra. De igual manera, Milei revela una completa ignorancia del revisionismo histórico libertario, riguroso y consolidado, ya que admira a figuras históricas como Ronald Reagan y Winston Churchill. Y durante años, Milei ha imitado la vieja propaganda anticomunista de la Guerra Fría, presentándose como defensor del “mundo libre”.
El estado policial de Milei
Si bien el militarismo de Milei y sus opiniones y alineamientos en política exterior bastan para demostrar que es un enemigo de la causa antibélica, a nivel nacional no le va mejor. En Julio de 2024, el gobierno de Milei creó la Unidad de Inteligencia Artificial Aplicada para la Seguridad, con el objetivo de “prevenir, detectar, investigar y perseguir penalmente delitos y sus conexiones mediante el uso de inteligencia artificial”, incluyendo el uso de IA para predecir futuros delitos. Esta agencia también tiene la misión de monitorear el mundo virtual.
En Diciembre de 2024, Milei implementó otras reformas importantes mediante dos decretos presidenciales. Un decreto autoriza el despliegue de las fuerzas armadas para proteger “objetivos estratégicos de valor”, como bienes, instalaciones o entidades jurídicas consideradas vitales para el estado argentino, cuyo daño podría causar graves perjuicios al bienestar público, la economía, el medio ambiente o la seguridad nacional. Este decreto otorga al Poder Ejecutivo de Milei facultades discrecionales para designar estos objetivos. El segundo decreto en cuestión actualizó el sistema de defensa nacional de Argentina para enfrentar las amenazas externas modernas, incluyendo no sólo la agresión militar de otros estados, sino también la de actores no estatales como organizaciones terroristas, bandas armadas, narcotraficantes y ciberataques. De esta manera, el alcance de las Fuerzas Armadas fue extendido a otras áreas, como el ciberespacio y el espectro electromagnético, lo que permitió acciones efectivas sin limitaciones previas. Este decreto incluye disposiciones para una mayor vigilancia en las zonas de seguridad fronteriza, así como el refuerzo con elementos militares.
Ninguna de estas nuevas facultades requiere la aprobación del Congreso ni el estado de emergencia, y revoca un decreto de 2006 que limitaba las funciones militares relacionadas con amenazas militares. Estas facultades pueden ser ejercidas en tiempos de paz, y aumentan el riesgo de una rápida militarización de los conflictos sociales, lo que podría permitir la intervención militar contra el pueblo argentino a discreción del gobierno.
Posteriormente, en Junio de 2025, con el objetivo de realizar investigaciones exhaustivas sobre delitos federales, transnacionales y crimen organizado, Milei creó el Departamento Federal de Investigación (DFI). Una nueva agencia que se convertiría en el corazón de la renovada Policía Federal Argentina. Como dijo Patricia Bullrich, entonces ministra de seguridad de Milei, la función del DFI sería “llegar al corazón de cada una de las organizaciones que buscan poder y dinero en este país”. En un claro esfuerzo por centralizar el poder, Bullrich afirmó:
“El objetivo que discutimos … es que no haya ningún lugar en el territorio nacional donde una organización criminal pueda establecerse y operar como si estuviera sola en el territorio. Allí, en todo el país, el [DFI] estará presente …”.
En la inauguración del DFI, Milei destacó la falta de recursos que la policía tuvo en el pasado para enfrentar “los crecientes desafíos de nuestro tiempo, con el narcotráfico, el terrorismo y otras formas de crimen organizado”. Y luego agregó:
“Hoy estamos aquí para saldar esta deuda de una vez por todas … Aprenderemos de los mejores … de Estados Unidos … de Israel … Adaptaremos a la Policía Federal Argentina a los standards del FBI y de las principales fuerzas de investigación criminal de los gobiernos de todo el mundo”.
Milei señaló que, bajo el liderazgo de J. Edgar Hoover, el FBI “se convirtió quizás en la agencia de seguridad pública más famosa y prestigiosa de la historia de la humanidad”. Milei tiene en alta estima a Hoover, y recuerda que una de sus primeras reformas fue centralizar una gran base de datos nacional de huellas dactilares. Según Milei, Hoover transformó al FBI en “un modelo, algo a lo que aspirar”. En su discurso, Milei también elogió a Bullrich, quien en 2019 ya había abogado por un registro de ADN que incluyera a todos los argentinos. Durante la crisis del covid, sugirió una campaña puerta a puerta para encontrar a personas no vacunadas. En Septiembre de 2024, el Congreso argentino aprobó un proyecto de ley presentado por Bullrich para ampliar el registro genético nacional y asistir en todo tipo de investigaciones criminales, permitiendo la recolección de muestras de ADN de cualquier adulto acusado de un delito. La base de datos argentina es mantenida con la asistencia del FBI.
Por otro lado, existen negociaciones entre Argentina y Palantir Technologies a través de las reuniones de Milei como jefe de estado con Peter Thiel, cofundador y presidente de Palantir. Milei y Thiel hablaron muy bien el uno del otro. Palantir es conocida por sus contratos notablemente costosos con diversas agencias de inteligencia en Estados Unidos, Israel y el Reino Unido. Estas reuniones también podrían formar parte de una estrategia más amplia para atraer inversión tecnológica a Argentina, como lo demuestran las reuniones de Milei con figuras como Elon Musk y Sam Altman.
En los últimos meses ha sido difundida la noticia del posible uso de la tecnología de Palantir por parte de la inteligencia argentina. Dada la evidente alineación entre Milei, Trump y Thiel, la llegada oficial de Palantir a Argentina parece ser cuestión de tiempo. De hecho, aunque aún no hay confirmación oficial, se podría sospechar razonablemente que Milei preparó el marco legal para incorporar el software de Palantir a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) de Argentina. En Diciembre de 2025, Milei amplió las facultades de la SIDE por decreto, permitiendo un mayor intercambio de datos y vigilancia interna. Ahora, la SIDE también puede recurrir a las Fuerzas Armadas para tareas de inteligencia interna. Estos avances se enmarcan en los objetivos establecidos para la creación de la unidad de IA en 2024.
La dirección lógica y no declarada de las reformas de Milei es impulsar la vigilancia masiva y predictiva en nombre de un gobierno indiscutible, destruyendo la privacidad al máximo y entregando las bases de datos argentinas a intereses extranjeros, especialmente a los gobiernos de Estados Unidos e Israel.
Gobierno de ocupación sionista
En Diciembre de 2025, Bullrich renunció a su cargo tras ser elegida senadora nacional en representación del partido de Milei en las últimas elecciones legislativas. Los dos años de Bullrich en el gabinete de Milei no deberían sorprender, ya que fue bajo su supervisión en el mismo cargo que, en 2017, Argentina e Israel firmaron un acuerdo de cooperación en materia de seguridad. En aquel momento, el anuncio oficial afirmaba:
“Israel es uno de los pioneros mundiales en tecnología, equipos y nuevas metodologías en el ámbito de la seguridad, además de poseer una vasta experiencia en la lucha contra el delito complejo … El acuerdo representa un gran avance en el establecimiento de una amplia gama de sistemas de cooperación bilateral, desde aquellos que fortalecen la lucha contra el crimen organizado y la seguridad en eventos multitudinarios, hasta la inteligencia, la ciencia y la tecnología aplicadas a la seguridad pública …”
Milei destaca por su amor incondicional a Israel. En 2022, como candidato presidencial, prometió trasladar la embajada argentina a Jerusalén. Milei también es un firme defensor de las acciones genocidas de Israel en Gaza, las que justifica como legítima defensa. Su idilio con los criminales de guerra se ilustra mejor con su apoyo a Benjamin Netanyahu, el asesino en masa y primer ministro de Israel. El presidente argentino considera a Israel un bastión de los valores occidentales, y ha calificado las protestas en los campus estadounidenses contra el genocidio palestino como “aberrantes” y “antisemitas”. El gobierno de Milei es un aliado crucial para los planes de Israel en América Latina. Declaró a Hamas como organización terrorista en 2024, siendo el primer país latinoamericano en hacerlo. Y en 2026 hizo lo mismo con la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
En Octubre de 2025, Milei presentó un proyecto de ley ‒de aprobación aún pendiente‒ para reformar el Código Penal, ampliándolo de 316 a aproximadamente 920 artículos. El proyecto de ley fue redactado en colaboración con organizaciones judías. Propone aumentar las penas actuales de 1 mes a 3 años, a un mínimo de 3 a 9 años por promover, incitar o difundir el odio (incluso a través de redes sociales, sitios web o inteligencia artificial), y hasta 12 años si se trata de funcionarios públicos, reincidencia u otras cláusulas.
Antes de asumir la presidencia, y también durante su mandato, Milei procesó a periodistas por “trivializar el Holocausto”. Durante un discurso pronunciado en Enero de 2026, Milei aseguró que, mientras ocupe el cargo, habrá tolerancia cero con el antisemitismo. También recordó a la audiencia lo siguiente:
“… abogamos por que Argentina se convierta en la primera nación latinoamericana en asumir la enorme responsabilidad de presidir la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto este año. Y, finalmente, estoy promoviendo los Acuerdos de Isaac con el gobierno israelí, uno de cuyos objetivos es combatir el antisemitismo en la región”.
La creciente rendición de la soberanía argentina ante el sionismo por parte de Milei ha sido evidente, y la intensificación del estado policial es el único resultado posible de sus reformas de seguridad y justicia. Un ejemplo de esta tendencia ocurrió a mediados de 2025, durante un partido de fútbol de segunda división. Los hinchas del club All Boys desfilaron con un ataúd simulado, pintado con los colores de Atlanta, un club con vínculos históricos con la comunidad judía. Cubrieron el ataúd con una bandera israelí, distribuyeron panfletos antisionistas, y ondearon banderas palestinas e iraníes. En respuesta, el ministerio de Bullrich presentó una denuncia penal por “manifestaciones de violencia, expresiones de odio racial y religioso e intimidación pública”. Ésto resultó en el arresto de varios aficionados, a quienes se les prohibió el acceso a todos los estadios argentinos durante los dos años siguientes. La Asociación del Fútbol Argentino impuso esta temporada una prohibición total de asistencia a los estadios All Boys, y organizaciones judías también denunciaron el incidente.
El caballo de Troya del estatismo
El estado es la mayor organización criminal del mundo. Las autoridades estatales crean y violan la ley a su antojo, para obtener ventajas económicas y de poder. Para ello, persiguen una interminable lista de “delitos” inventados, acciones que no afectan los derechos de nadie, sino los intereses económicos y de poder del estado y de sus aliados más favorecidos. Y cada ocasión en que el estado intensifica su escrutinio sobre la vida de las personas, se convierte en un instrumento que utiliza contra la vida misma y los derechos naturales de sus súbditos.
A pesar de algunos pasos en la dirección correcta, Milei implementó y defendió numerosas políticas antitéticas al libertarismo. Incluso intensificó la guerra contra las drogas y se burló de quienes lo criticaron por continuarla. Estas políticas guardan un sorprendente parecido con las defendidas por políticos que nunca se han declarado libertarios. Por lo tanto, ¿qué sentido tiene que los libertarios apoyen a Milei, como si realmente quisiera defender objetivos y principios libertarios? ¿Acaso la repetición ocasional de slogans libertarios, y la selección selectiva de citas de distinguidos pensadores libertarios como Murray N. Rothbard, transforman a un apologista del genocidio en libertario? En absoluto. Siendo justos, Milei es simplemente otro demagogo, e incluso su pensamiento económico y sus políticas económicas reales distan mucho de las maravillas que aún son proclamadas con regularidad en diversas publicaciones libertarias.
Se podría argumentar que Milei es, en realidad, peor que los políticos comunes, ya que afirma ser algo más alejado de la realidad que lo que éstos jamás han afirmado: ser un anarcocapitalista. Sin embargo, los falsos bufones libertarios de la corte seguirán aplaudiendo a su ídolo de barro, minimizando como meras imperfecciones todo lo que descalifica a Milei y a su gobierno como libertarios, hasta el punto en que cualquier gobierno puede considerarse como tal.
En Marzo de 2026, durante su discurso en la Universidad Yeshiva de New York, Milei afirmó considerarse el presidente más sionista del mundo. Dado que el sionismo es verdaderamente incompatible con el libertarismo, este mensaje puede ser interpretado como una declaración equivalente a decir que es el presidente menos libertario del mundo. Tenía que ser un caballo de Troya de la supremacía judía, el mayor ejemplo de hipocresía política en el mundo actual.
Traducción: Ms. Lic. Cristian Vasylenko








