
International Man: La guerra contra Irán acapara los titulares, pero lo que muchos pasan por alto es la economía de la guerra y sus implicancias en el contexto general.
Cuando un dron iraní de U$S 35.000 puede obligar a Estados Unidos o Israel a lanzar interceptores que cuestan millones, ¿qué revela ésto sobre la economía de la guerra moderna, y quién se beneficia realmente con un conflicto caracterizado por tal asimetría?
Doug Casey: La guerra siempre ha girado en torno de la economía. Ésto es aún más cierto hoy en día, debido a la enorme disparidad entre lo que el Primer Mundo puede permitirse, y lo que el Tercer Mundo puede. Creo que Irán está utilizando lo que Muhammad Ali llamaba la táctica del “rope-a-dope”. Básicamente, consiste en absorber los golpes del oponente, dejar que se agote, y luego contraatacar. La táctica iraní del “rope-a-dope” consiste en permitir que Estados Unidos e Israel agoten sus reservas de misiles e interceptores ultra caros, antes de contraatacar con mayor envergadura.
Estados Unidos tiene la costumbre de construir armas increíblemente caras y complejas, originalmente diseñadas para enfrentarse con adversarios de igual nivel, como la Unión Soviética o China. Ésto puede tener sentido si se considera que un soldado estadounidense cuesta alrededor de U$S 1 millón, incluyendo entrenamiento y mantenimiento. Pero un adolescente del Tercer Mundo cuesta prácticamente nada. Cada uno de ellos es como un misil de crucero dirigido por IA, pero hay millones. Es la misma ecuación con los misiles y los drones.
Guerras como ésta, y ésta en particular, podrían llevar a Estados Unidos a la bancarrota. La mayoría de los estadounidenses desconoce que Trump ya ha descargado bombas sobre 10 países diferentes sólo en el último año. Es costoso y genera enemigos.
Estados Unidos ya no es como el soldado estadounidense en la Segunda Guerra Mundial, repartiendo medias y chocolates para hacer amigos. La respuesta del Tercer Mundo será: “Dos, tres, muchos Vietnam”, acribillando al gigante poco a poco durante décadas. Estados Unidos ha estado utilizando aviones y misiles carísimos para volar chozas en el desierto. Tuvo que retirarse de la lucha contra los Houthi, que ni siquiera constituyen un estado-nación. El enfoque estadounidense hacia la guerra es indecoroso, estúpido, antieconómico e insostenible. Uno podría pensar que Trump consideraría cerrar sus provocadoras 850 bases extranjeras, y concentrarse en salvaguardar el territorio estadounidense. Pero así no funcionan los imperios en decadencia y en bancarrota …
International Man: Según las estimaciones preliminares del Pentágono, la guerra costará aproximadamente U$S 1.000 millones diarios, pero algunos analistas afirman que sólo la defensa antimisiles podría costar varios miles de millones al día.
¿Cuánto más alto cree que sería el costo real de una guerra entre Estados Unidos e Irán si son incluidos los costos indirectos, los efectos retardados, el agotamiento de las reservas, y las distorsiones económicas más amplias?
Doug Casey: Para poner ésto en perspectiva, recordemos que la Segunda Guerra Mundial, una lucha a muerte por la supervivencia que duró casi cuatro años para Estados Unidos, supuestamente costó sólo U$S 275.000 millones. Eran dólares contundentes, quizás U$S 4 billones en la moneda actual. La comparación ayuda a poner los gastos en perspectiva. Hoy en día, nadie conoce siquiera los costos directos de las guerras. Ni hablar de los costos indirectos. Se dice que la desastrosa intervención en Afghanistan costó entre U$S 2,3 y U$S 4 billones, luchando contra poblaciones primitivas armadas principalmente con AK-47. La guerra de Irak costó más de U$S 2 billones. Ninguna de estas intervenciones benefició a Estados Unidos de ninguna manera, que yo sepa.
Pero en el caso de Irán, ahora Estados Unidos se enfrenta a una amenaza realmente peligrosa. Hay muchos resultados posibles, pero pocos son beneficiosos para Estados Unidos. Trump ha exigido imprudentemente la rendición incondicional, un concepto inusual para una guerra no declarada. Es difícil retractarse de una exigencia de rendición incondicional. En otras palabras, parece que Trump ha desaprovechado la oportunidad de decir que les habíamos dado una lección, dar marcha atrás y declarar la victoria, como hizo cuando supuestamente destruyó sus instalaciones nucleares en Junio.
Ha convertido ésto en una lucha existencial para el régimen iraní, con tintes de guerra religiosa. Lo cual es especialmente peligroso en una región llena de creyentes. Sospecho que los costos se descontrolarán.
International Man: ¿Cuánto tiempo cree que durará la guerra con Irán? ¿Cómo cree que se desarrollará y terminará? ¿Qué hay del derecho internacional?
Doug Casey: Durante los últimos 80 años, Estados Unidos se ha acostumbrado a imponer su voluntad a países insignificantes. Pero Irán es diferente. El ataque contra Irán fue completamente injustificado, una deliberada guerra total. Su lema de “Muerte a Estados Unidos” es comprensible a la luz de las políticas estadounidenses en la región. Es criminal lanzar un ataque sorpresa como reacción a meras palabras duras. ¿Terrorismo? No ha habido terrorismo por parte de Irán, a pesar de la propaganda estadounidense.
Lo que Irán ha hecho es apoyar al Hezbollah libanés, Hamas palestino y Houthi yemeníes en sus guerras contra Israel. No soy partidario del régimen iraní; el mundo estaría mejor sin él. Pero todos en el mundo musulmán son enemigos declarados o encubiertos de Israel.
Es una lástima. Pero como dijeron Washington y Adams, deberíamos ser amigos de todos y aliados de nadie. Peor aún, Estados Unidos e Israel lanzaron su ataque en medio de negociaciones, lo cual es deshonroso. Despreciable, de hecho. Estamos ante el derrocamiento del derecho internacional tradicional. Pero reconozcamos que el derecho internacional nunca ha sido más que una agradable ficción. Es un mundo ficticio entre políticos. Aunque cada parte suele mentir con malas intenciones, ayuda mucho concederle al otro el beneficio de la duda. La política es maquiavélica, y los acuerdos entre gobiernos son fácilmente ignorados. El derecho internacional es principalmente utilizado para justificar una guerra de agresión.
He aquí una analogía. Imaginen el mundo del derecho internacional como un club nocturno de mala muerte con 200 clientes. Algunos serán ruidosos, otros tranquilos; algunos amigables, otros agresivos; algunos inteligentes, otros tontos.
Siempre habrá algunos pandilleros que se odian entre sí, algunos lugareños que odian a los prepotentes, algunos drogadictos, un par de ex convictos y algunos psicópatas. Y no hay policía que mantenga el orden. El mundo es igual que ese bar. No hay reglas escritas, sólo algunos entendimientos vagos. Y muchos malentendidos. Como en cualquier bar, los clientes se evalúan entre sí, decidiendo con quién beber, quién busca problemas o, si Ud. es un tipo problemático, a quién puede golpear y hacer rodar.
Estados Unidos solía ser el cliente más duro en el salón del derecho internacional, invitando a sus amigos a copas. Pero se ha convertido en un borracho desagradable que ha sobregirado su cuenta. Los demás clientes que antes toleraban sus excentricidades, han empezado a detestarlo, a faltarle al respeto y a resentirlo. Probablemente acabará como una pelea en el Gem Saloon de Deadwood.
Olvídese del concepto de derecho internacional. Sólo existe como una fachada, como la cortesía en un bar de la frontera. La farsa está quedando al descubierto con el ataque sorpresa no provocado de Estados Unidos e Israel contra Irán.
International Man: Con los ingresos fiscales actuales, Washington no puede financiar un conflicto tan prolongado, por lo que tendrá que financiarlo mediante deuda.
Con la retirada de compradores extranjeros como China y Japón, ¿se convertirá la Reserva Federal en el comprador de último recurso? ¿Será entonces cuando realmente comience la impresión de dinero?
Doug Casey: El mundo ha sido testigo del desmedido gasto deficitario de Estados Unidos durante los últimos 80 años. Las serias dudas comenzaron a surgir en la década de 1960, con la Guerra de Vietnam, que derivó en la devaluación del dólar y el impago del canje de oro en 1971. Desde principios de la década de 1980, las principales exportaciones estadounidenses dejaron de ser aviones, computadoras y soja. Actualmente, la principal exportación de Estados Unidos asciende a aproximadamente U$S 1 billón fiduciarios anuales. Los intereses de su deuda constituyen la partida más importante del gasto estadounidense, después del armamento.
Además de financiar todo este nuevo gasto, el gobierno debe refinanciar alrededor de U$S 10 billones en deuda antigua que vence este año. La Reserva Federal es el único comprador viable para toda esa deuda. Tendrán que imprimir dólares para financiarla. Nos acercamos al desenlace desde varios puntos de vista.
International Man: Usted ha dicho a menudo que la guerra es beneficiosa para el estado, y destructora de capitales. En un conflicto con Irán, ¿por qué cree que el resultado probable será mayor inflación, mayor devaluación de la moneda, y un mayor interés por activos tangibles como el oro, la energía y las materias primas?
Doug Casey: La única forma en que Estados Unidos puede financiar esta guerra es imprimiendo dinero. Ésto siempre resulta en precios más altos, y también en tasas de interés más altas. Predecir la evolución de las tasas de interés es arriesgado, pero recordarán que cayeron de 15-18% a principios de la década de 1980, a casi cero en 2022. Mi pronóstico es que hemos entrado en un nuevo ciclo, que nos llevará a nuevos máximos históricos en las tasas de interés. Esta vez no tardaremos 40 años en llegar a ese punto.
Mientras tanto, los precios de las materias primas están en mínimos históricos en relación con otros activos. La estrategia inteligente es vender el dólar, especialmente los bonos de largo plazo, e invertir en materias primas de todo tipo.
Traducción: Ms. Lic. Cristian Vasylenko









