Holocausto: El embuste que se resiste a morir

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    Cómo el Congreso Judío Mundial inventó el Holocausto

    “El primero de los continuos informes sobre el exterminio de judíos por los nazis en Polonia fue proporcionado a periódicos de todo el mundo por el Congreso Judío Mundial”EMBUSTE

    “La primera información sobre la decisión de Hitler de ‘exterminar’ a los judíos europeos –atribuida a un industrial alemán anónimo que supuestamente visitó Suiza en Julio de 1942– provino del Congreso Judío Mundial”EMBUSTE

    “El primer testimonio presencial del funcionamiento interno del complejo de cámaras de gas y crematorios de Auschwitz-Birkenau provino de dos judíos eslovacos que habían escapado y colaboraban con el Congreso Judío Mundial”EMBUSTE

    El Holocausto es un embuste que ya ha sido desenmascarado. Pero el sistema se niega a abandonarlo.

    En lugar de embuste, podríamos llamarlo truco de magia, como los que efectúan los magos. Podríamos llamarlo mito, salvo que fue deliberadamente creado para embaucar y obtener ventaja, y continúa siendo mantenido con ese propósito. Podríamos llamarlo propaganda de guerra que se descontroló, y de hecho ha trascendido su nicho de la Segunda Guerra Mundial, para convertirse en un fenómeno independiente, alimentando las “campañas contra el antisemitismo” en todo el mundo, con leyes cada vez más amplias que prohíben hablar mal de los judíos o de Israel.

    Pero se le llama correctamente embuste porque fue creado deliberadamente por unos pocos hombres en las altas esferas del Congreso Judío Mundial (CJM), utilizando su estrecha red de cómplices influyentes y bien posicionados en toda Europa, Gran Bretaña y Estados Unidos.

    Fue inspirado en rumores difundidos por prisioneros polacos y judíos en el campo de trabajo, concentración y tránsito Auschwitz-Birkenau, ubicado en Polonia cerca de la extensa planta de caucho I.G. Farben Buna.

    Algunos de estos prisioneros se organizaron en redes clandestinas que mantenían comunicación inalámbrica con el gobierno polaco en el exilio en Londres. Todo ésto es narrado en el libro publicado en 1976 por Dr. Arthur R. Butz The Hoax of the Twentieth Century, al que me referiré más adelante.

    Este año, como cada año desde que fue aprobada una resolución en 2005 por votación a viva voz en las Naciones Unidas, el CJM lidera el reconocimiento y la promoción de la conmemoración popularmente conocida como el “Día Internacional de Recuerdo del Holocausto”. Los medios de comunicación le dan gran importancia a este día, y los gobiernos de todo el mundo occidental rinden homenaje. Es asombroso pensar en su alcance.

    Este año, el CJM anunció que los gigantes de las redes sociales se unirían a ellos para generar conciencia global masiva antes del día de conmemoración impulsado por Israel (aunque parece que solo Twitter se sumó). Junto con las Naciones Unidas, los medios de comunicación internacionales y los principales líderes gubernamentales, el Museo Memorial de Auschwitz-Birkenau también conmemoró el día con eventos especiales. Fue elegido el 27 de Enero de 1945, porque es el día en que, según es afirmado, el campo de Auschwitz fue “liberado” por el Ejército Rojo.

    Sí, es asombroso cómo gran parte de nuestra realidad es creada y desarrollada sin nuestra decisión, simplemente mediante nuestra aquiescencia en votaciones aparentemente inofensivas (y generalmente disfrazadas de moralidad) en grandes organismos como la Asamblea General de la ONU o los parlamentos y congresos.

    En los artículos que he publicado anteriormente sobre el CJM (especialmente aquí, aquí y aquí), basándome en el trabajo de historiadores y revisionistas de renombre, ya ha sido presentada la respuesta a las preguntas de quién, qué y por qué del Holocausto. En este artículo reuniré toda esta información para argumentar de forma contundente por qué el embuste del Holocausto es atribuido al CJM mucho más que a cualquier otra entidad. Veremos que los primeros informes no confirmados sobre fusilamientos masivos de judíos procedían del CJM, al igual que los primeros informes no confirmados sobre cámaras de gas y cremaciones masivas.

    El CJM es la principal institución internacional dedicada a propagar la creencia en el Holocausto. El Holocausto forma parte integral de sus otros objetivos principales: “defender a los judíos de todo el mundo” y “apoyar a Israel”.

    Comenzaremos con Udo Walendy, historiador, autor y editor alemán, y su artículo publicado en 1948 titulado “Unidad en la Dispersión: una historia del CJM y, en particular, la influencia judía en la presidencia de Roosevelt y los orígenes de la Segunda Guerra Mundial”.

    El CJM es una organización abiertamente sionista. Su nombre evoca el primer Congreso Sionista Mundial celebrado en Basel, Suiza, en 1897, convocado por el Dr. Theodore Herzl, judío de origen húngaro. El retrato de Herzl ocupa un lugar destacado en el despacho del presidente de la sede del CJM en New York.

    Con el mismo espíritu de unir a los judíos para definir y defender sus intereses, el CJM fue convocado por primera vez 39 años después en Genève, Suiza, por el Dr. Stephen S. Wise, otro descendiente de rabinos nacido en Budapest, quien fue llevado a New York siendo un bebé.

    En este Congreso, del que se jactaban de contar con 230 delegados que representaban a 32 países de todo el mundo, la gran mayoría (181) procedía de cuatro países: Estados Unidos, Polonia, Rumania y Gran Bretaña. De siete países sólo había un delegado, y del resto, entre dos y diez. El centro de intereses y liderazgo judíos mundiales había sido trasladado a Estados Unidos tras la Primera Guerra Mundial.

    Antes de este primer Congreso en 1936, fue celebrada una Conferencia Mundial Judía preparatoria en Agosto de 1932, también en Genève. Fue presidida por el Dr. Nahum Goldmann, judío nacido en Rusia que creció en Alemania. Algunos grupos judíos alemanes antisionistas se negaron a participar. Goldmann definió el propósito como el establecimiento de una representación colectiva legítima de los 16 millones de judíos del mundo. En esta conferencia, Nahum Goldmann y Stephen Wise fueron designados para ocupar los puestos de liderazgo. En dos conferencias preparatorias más, en 1933 y 1934, el ascenso al poder del nacionalsocialismo fue convertito en asunto central.

    [También en 1936, Samuel Untermeyer, quien en 1933 había llamado a la guerra santa contra Alemania, fundó el Consejo Mundial Antinazi para la Lucha por los Derechos Humanos. Se asoció con el unionista británico Walter Citrine, y el Consejo actuó como agente de “guerra psicológica” y, en secreto, sería financiado por el Fondo de Defensa Judía. Winston Churchill se convirtió en uno de sus activistas].

    En el Congreso de 1936, Nahum Goldmann hizo el anuncio radical de que la soberanía de las naciones debía ser considerada obsoleta. La Sociedad de Naciones debía ser reforzada (militarmente, al parecer) para salvaguardar los intereses de los grupos más vulnerables del mundo. Con “grupos vulnerables” se refería a los judíos.

    Millones de judíos en Europa del Este están siendo privados de sus derechos, y aterrorizados en nombre de la supremacía del estado y de la nación dominante,

    dijo, y

    Cuando se ven afectados los derechos de una comunidad judía, […] se convierte en un asunto de interés común para el pueblo judío a nivel mundial.

    (Es decir: la renuncia a los derechos judíos en cualquier lugar, equivale a la rendición en todas partes).

    Sabemos que sólo podemos tener éxito uniendo fuerzas con los muchos otros en el mundo que deben luchar con nosotros.

    Goldmann también afirmó que la humanidad debería luchar contra “una agresión iniciada por Alemania”, enfatizando que “la lucha contra el hitlerismo es una de las tareas más importantes”, y que “el antisemitismo debe ser considerado un crimen internacional”. También afirmó que “la propaganda es actualmente uno de los principales instrumentos de la política exterior”, y que los boicots y los servicios de inteligencia internacionales son utilizados como armas. ¡Recordemos que ésto fue en 1936, cuando Hitler aún era admirado por haber revitalizado la economía alemana!

    Goldmann se convirtió en presidente del Comité Administrativo Permanente, y el rabino Wise en presidente del Comité Ejecutivo. En Julio de 1940, el CJM trasladó su sede a New York, mientras que la oficina de Genève continuó funcionando bajo la dirección del Dr. Gerhart Riegner, de 29 años, y el Dr. Abraham Silberschein, manteniendo contacto con los países ocupados por Alemania y la Cruz Roja Internacional.

    El CJM creó el Instituto de Asuntos Judíos como brazo de investigación

    En 1941, fue fundada otra sección del CJM: el Instituto de Asuntos Judíos. Le fue encomendada la tarea de recabar información de todo el mundo sobre asuntos judíos, con el objetivo de presentar las demandas judías en la conferencia de paz al final de las hostilidades. Los judíos buscaron obtener el mayor beneficio posible de la guerra, guerra en la que sabían perfectamente que no participaban físicamente. Por lo tanto, querían enfatizar sus pérdidas como víctimas políticas de Hitler.

    Para posicionarse, decidieron considerar el período de 1919 a 1939 como “armisticio”, no como paz. Subrayaron que debía ser creada una base para que los “crímenes de guerra” pudieran ser castigados retroactivamente desde 1933. Y, por supuesto, ellos serían las víctimas de estos crímenes de guerra.

    En Junio de 1942, el Consejo Asesor para Asuntos Judíos Europeos (del Instituto de Asuntos Judíos) se reunió en coordinación con el CJM. Por primera vez, allí fue exigido que ninguna negociación de paz fuese llevada a cabo sin la participación de representantes del CJM.

    El Instituto de Asuntos Judíos mantenía estrechas relaciones con la oficina de Genève y la Sección Británica del CJM en Londres. La Sección Británica había conformado un equipo de investigación de más de treinta expertos, lo que permitió al Instituto recopilar una cantidad notable de material, incluyendo miles de documentos, informes de prensa, artículos, proyectos, borradores y manuscritos listos para imprimir. Algunas de las publicaciones más importantes son:

    • Zorach Warhaftig, Hambruna en Europa (1943)
    • Los judíos en la Europa nazi, ¿adónde irán? (sin autores, 1941)
    • La guerra de diez años de Hitler contra los judíos (1943) (este libro causó gran impresión en los gobiernos aliados, y sirvió como texto básico en el Tribunal Militar de Nüremberg).

    Un documento importante transmitido a las autoridades estadounidenses fue “The Conspiracy against the Jewish People”, cuyos capítulos principales fueron titulados:

    1. El plan original de exterminio del pueblo judío
    2. Las diferentes etapas del crimen contra el pueblo judío
    • La responsabilidad de los individuos y las organizaciones (traducido del original alemán).

    En Enero de 1942, en Europa, el Comité Nacional de la “Francia Libre” se reunió para debatir sobre los crímenes de guerra alemanes. Sin embargo, no fue efectuada ninguna referencia a los supuestos crímenes contra los judíos. Por ello, en Febrero, el CJM exigió una declaración específica sobre los “numerosos y especiales crímenes contra los judíos”. Transcurrieron tres meses antes de que el presidente de la Conferencia sobre Crímenes de Guerra, el general Władysław Sikorski, respondiera que, referirse específicamente a los judíos, “equivaldría a reconocer teorías raciales que todos rechazamos” (¡Touché! Ésto demuestra que no todos estaban de acuerdo sobre quiénes fueron las víctimas de los alemanes. Dado que los polacos evidentemente no querían incluir a los judíos, éstos los eludieron).

    Tras este rechazo, la sección británica del CJM organizó en Junio su propia Conferencia de Prensa del Mundo Libre, en la que fueron anunciados “Hechos de un exterminio sistemático de los judíos europeos” (aunque fueron revelados en las actas de la conferencia). Ésta habría sido la primera insinuación de exterminio de judíos. Las reacciones fueron inmediatas en Gran Bretaña y en el extranjero. La BBC transmitió este tipo de noticias por primera vez, y se produjeron manifestaciones masivas en Estados Unidos (organizadas por judíos) para denunciar los crímenes de guerra y exigir el rescate de los judíos europeos. El 21 de Julio de 1942, el primer ministro Winston Churchill envió un mensaje a una reunión celebrada en el Madison Square Garden de New York, que contenía lo siguiente:

    Los judíos fueron las primeras víctimas de Hitler, y desde entonces han estado a la vanguardia de la resistencia contra la agresión nazi.

    El CJM aprovechó la ocasión y anunció que “esta frase caracteriza correctamente a los judíos de cualquier nacionalidad como un pueblo aliado de las Naciones Unidas (nombre que los Aliados se daban a sí mismos en aquel entonces)”. El CJM declaró que deseaba que todos los judíos fueran aceptados como “una sola nación”, representada por el CJM.

    El Telegrama Riegner

    Aprovechando la oportunidad, el 8 de Agosto de 1942, el joven Gerhart Riegner, secretario de la oficina del CJM en Genève, envió un telegrama al Ministerio de Asuntos Exteriores británico y al Departamento de Estado de los Estados Unidos, a través de canales diplomáticos seguros, a los que el CJM tenía acceso. El telegrama decía:

    Ha sido recibido un informe alarmante que indica que, en el Cuartel General del Führer, se ha discutido y está siendo considerado un plan según el cual todos los judíos de los países ocupados o controlados por Alemania, entre 3,5 y 4 millones, deberían ser exterminados de un solo golpe tras su deportación y concentración en el Este, para resolver de una vez por todas la cuestión judía en Europa. Según se informa, se planea una acción para el otoño. Aún están siendo discutidos los métodos de ejecución, incluido el uso de ácido prúsico. Transmitimos esta información con la debida reserva, ya que no podemos confirmar su exactitud. Se dice que nuestro informante tiene estrechos vínculos con las más altas autoridades alemanas, y sus informes son generalmente fiables. Por favor, informen y consulten con New York.

    Así pues, se trató de un informe anónimo, y supuestamente no el primero de esta “fuente”. El Ministerio de Asuntos Exteriores británico tardó en reenviar el telegrama, solicitando que fuese investigado primero, y el Departamento de Estado también se mostró muy receloso. No fue hasta tres semanas después, el 28 de Agosto, que llegó a manos de Stephen Wise, presidente del CJM en New York, quien decidió no hacerlo público. Pero este telegrama es la razón por la que el CJM y sus acólitos pueden afirmar que los gobiernos de EE.UU. y el Reino Unido sabían desde 1942 que los judíos estaban siendo exterminados (obviamente, no sabían nada).

    El informante en este caso es el “misterioso industrial alemán” del que escribió Bradley Smith, y sobre el que fue concluido que no existió. Y, en efecto, no existió hasta 40 años después, en Octubre de 1983, cuando The New York Times afirmó, sin pruebas, que se trataba de Eduard Schulte, ejecutivo de una empresa minera que falleció en 1966 en Suiza. Veinte años después de su muerte, la de su primera esposa y la de uno de sus hijos, y a pesar de que la mayoría de quienes podrían haber refutado la historia, Schulte fue señalado como el “informante”. Incluso Gerhart Riegner, ejecutivo de WJC de toda la vida, se negó a confirmar la identidad de Schulte para The New Times, alegando “no he identificado a este hombre en 40 años, y no veo razón para no atender la única solicitud que me hizo”. La gran cantidad de información biográfica y empresarial que aparece en el artículo del NYT no constituye en absoluto una prueba de la afirmación; su único propósito es hacer creer a quienes no lo leen que se trata de una gran noticia con mucha información detrás. No existe tal cosa. No hay ninguna. Pero la actual dirección del CJM consideró oportuno reforzar su afirmación de tener “información privilegiada” sobre los planes de exterminio provenientes directamente de Adolf Hitler en 1942, proporcionando el nombre de una persona real 40 años después. Sin citar la fuente, la frase que afirma que Schulte fue “el primero en informar al mundo sobre el exterminio de los judíos” ha sido añadida a páginas de Wikipedia, como aquí, aquí, aquí y aquí. Este intento de engañar al público es prueba suficiente de que nunca existió un informante, sino que la historia fue una invención de Gerhart Riegner y sus aliados del CJM.

    En el sitio web del CJM, este artículo atribuye al telegrama un valor muy superior al real. Nótese el uso de las palabras “fiable” y “autorizado” en el primer párrafo, ninguna de las cuales es apropiada, ya que se trataba de un rumor.

    La construcción de la Junta de Refugiados de Guerra

    Entre 1942 y 1944, el CJM continuó enviando mensajes al Departamento de Estado con información de fuentes anónimas sobre las atrocidades cometidas contra los judíos en la Europa ocupada por los alemanes. Muchos de estos mensajes eran muy similares a las falsas historias de la Primera Guerra Mundial que habían sido desmentidas, algo de lo que el Departamento de Estado tomó nota.

    Surgió un conflicto entre el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, dirigido por el judío Henry Morgenthau Jr., quien era amigo íntimo de la dirección del CJM. Un desacuerdo en particular giraba en torno de un plan para trasladar a 7.000 judíos rumanos a Palestina, a un costo de U$S 1.200 por persona. Además de la cuestión de quién pagaría y cómo, existían objeciones británicas a la admisión de judíos en Palestina. El Departamento de Estado lo consideraba problemático, mientras que el Tesoro y el CJM presionaban para que el proyecto fuese llevado a cabo, insistiendo en que la única alternativa era la muerte de los judíos a manos de Hitler. Según Wikipedia:

    Si bien el Departamento del Tesoro había autorizado al CJM a enviar el dinero a Suiza en Julio de 1943, el Departamento de Estado, con diversas excusas, retrasó la autorización hasta Diciembre, ocho meses después de que el programa fuese pospuesto.

    Roosevelt se vio finalmente involucrado en esta disputa entre el Departamento de Estado y el Tesoro y, debido a su estrecha amistad con Morgenthau, apoyó al Departamento del Tesoro. Tal como el CJM había estado presionando, Roosevelt accedió a ayudar en la huida de judíos europeos mediante la creación de la Junta de Refugiados de Guerra en Enero de 1944. Nombró a Morgenthau, al Secretario de Estado Cordell Hull, y al Secretario de Guerra Henry Stimson, como responsables. Sin embargo, el director ejecutivo era John Pehle, protegido de Morgenthau, con Josiah DuBois como asesor jurídico, lo que la convertía en una junta controlada por Morgenthau.

    Además, Morgenthau había delegado todos los poderes del Tesoro en las áreas relevantes para la Junta de Refugiados de Guerra a Harry Dexter White, quien más tarde fue desenmascarado como agente soviético. Así, la Junta fue convertida en un instrumento del rabino Wise y los sionistas, y su principal logro fue el folleto German Extermination Camps: Auschwitz and Birkenau, de la Oficina Ejecutiva del Presidente, Washington, Noviembre de 1944, en adelante denominado informe WRB.

    Según el revisionista Arthur R. Butz, este informe constituyó el origen de la tesis oficial de los exterminios mediante cámaras de gas en Auschwitz. Una vez que Washington se comprometió con la afirmación de que Auschwitz era un campo de exterminio, fue allanado el camino para que los periódicos publicaran la noticia. El 26 de Noviembre de 1944, el informe apareció en la portada de The New York Times con algunos extractos. Es descripto como dos informes: uno escrito por “dos jóvenes judíos eslovacos”, y el otro escrito por “un mayor polaco”, quienes habían sido prisioneros en Auschwitz desde la primavera de 1942 hasta la primavera de 1944, cuando escaparon. En el mismo se encuentran todos los elementos esenciales del “Holocausto”.

    Puede leer el Informe Vrba-Wetzler completo aquí: http://germanhistorydocs.Tghi-dc.org/pdf/eng/English45.pdf si lo desea. Pero lo dudo. Es muy aburrido, como suele ocurrir con todas las mentiras. Al final, el autor dice:

    Pronto perdí mi trabajo relativamente cómodo [¿Octubre de 1942?] en el Aufräumungskommando, y como castigo fui trasladado a Birkenau, donde pasé un año y medio.

    Me pregunto: ¿qué hacía un joven sano en Birkenau durante un año y medio? No era conocido como campo de trabajo. Claro, eso supone que realmente estuvo allí. Un análisis más detallado muestra que la información del informe es del tipo que podría haber sido recopilado a partir de datos de inteligencia. Ésto es precisamente lo que cabría esperar, ya que los enemigos de Alemania tenían los medios para obtener información sobre los campos alemanes y sobre los acontecimientos en Europa. Al ser “la organización de inteligencia más eficiente del mundo”, el Partido Comunista podía transmitir cualquier información deseada a cualquier destino, sin necesidad de “reclusos fugados” que proporcionaran los datos.

    Conclusión

    El informe de la Junta de Refugiados de Guerra (WRB) fue presentado como prueba ante el Tribunal Militar Internacional el 14 de Diciembre de 1945. La defensa no presentó objeción alguna, por lo que fue aceptado como prueba. Sin embargo, en el posterior juicio de Farben, la defensa objetó el informe, cuestionando la “competencia y relevancia de cada uno de los documentos del libro”, y la objeción fue admitida por el tribunal.

    Sin duda, fueron los decididos esfuerzos de los líderes y simpatizantes del CJM en la defensa de la tesis del exterminio los que finalmente dieron frutos para los judíos. Desde el verano de 1942, “Stephen Wise había hecho continuamente campaña para que los gobiernos aliados adoptaran una postura pública condenando directamente el supuesto exterminio de judíos en Europa”. Fue J. Breckenridge Long, del Departamento de Estado (izquierda), quien se opuso con mayor firmeza a la propaganda. Long nunca creyó en las habladurías sobre el exterminio, y escribió:

    “Wise siempre adopta una actitud tan hipócrita y aboga por los ‘intelectuales y espíritus valientes, refugiados de las torturas de los dictadores’, o palabras similares. Por supuesto, sólo una ínfima fracción de los inmigrantes pertenece a esa categoría, y algunos son sin duda agentes alemanes”.

    Lo que sí podemos afirmar con certeza es que, al final, el CJM ha prevalecido y que continúa trabajando incansablemente tanto por la causa sionista de Israel como por el bienestar de todos los judíos del mundo. ¿Qué importancia tiene para ellos un embuste más o menos insignificante ante una empresa tan monumental?

     

     

     

    Traducción: Ms. Lic. Cristian Vasylenko

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