Ryan McMaken, en Why the French Revolution Was Not a Libertarian Revolution, Mises Wire (20/08/2026), cita The Struggle for Liberty de Ralph Raico (Auburn, AL: Mises Institute, 2025) para argumentar convincentemente que la Revolución Francesa no fue “una especie de revolución liberal clásica o libertaria”. McMaken escribe:
Es un error cuando los libertarios modernos intentan rehabilitar la Revolución Francesa para presentarla como un fenómeno a favor de la libertad. Por ejemplo, en un ensayo titulado Thinking about the French Revolution, David Boaz –libertario, aunque de la variedad ultraconservadora– incluye la Revolución Francesa entre los triunfos del liberalismo.
Como escribe Raico:
Además, vemos la falta de liberalismo entre los revolucionarios en el hecho de que la “Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano” de los revolucionarios franceses no es en absoluto tan inequívoca como la Carta de Derechos estadounidense. La declaración francesa afirma, por ejemplo, que habrá libertad de pensamiento, incluso en materia de religión, “dentro de los límites de la ley”. Nunca llegaron al punto estadounidense [como lo demuestra la Carta de Derechos de Estados Unidos], que establecía que el Congreso no promulgaría ninguna ley relativa al establecimiento de una religión ni que prohibiera su libre ejercicio.
McMaken tiene razón al criticar la Declaración por usar un lenguaje ambiguo: “Estos límites [a los derechos individuales] sólo pueden ser determinados por ley”. Éste es un punto que ya he mencionado anteriormente:
Las leyes estatales y las disposiciones constitucionales a menudo reconocen formalmente la existencia de diversos derechos personales y de propiedad, pero luego los contradicen al reconocer el derecho del Estado a regularlos o infringirlos siempre que sea «por ley» o «no arbitrario».[[1]]
Por estas y otras razones, McMaken concluye que “la Revolución Francesa no fue liberal, ni en su forma de ser llevada a cabo, ni en los resultados que obtuvo”.
Estoy de acuerdo. Su excesivo racionalismo también propició la mentalidad de planificación y legislación centralizadas: el Código Napoleónico o Código Civil de 1804, elegante compilación del derecho romano y consuetudinario, orgánico y evolucionado, fue promulgada como ley, elevando la legislación a la categoría de fuente suprema del derecho. Este positivismo legislativo condujo al auge del positivismo jurídico y la legislación, y a la sustitución gradual del derecho más natural, orgánico y del tipo malum in se por el derecho malum prohibitum, con la idea del estado como fuente primaria o única del derecho.[[2]]
Sin embargo, el artículo implica que, en contraste, la Revolución Americana fue más libertaria que la racionalista Revolución Francesa. Como fuera anteriormente mencionado, por ejemplo, la Declaración de Derechos de la Constitución de los Estados Unidos no emplea la ambigüedad de la expresión “por ley” que se encuentra en las declaraciones de derechos “liberales” europeas.
McMaken también escribe:
Es fácil comprender por qué algunos defensores actuales del liberalismo/libertarismo aún podrían estar confundidos sobre la naturaleza de la revolución. En los primeros años de la revolución, libertarios estadounidenses como Thomas Jefferson y Thomas Paine la consideraban mayoritariamente liberal.
Ésto implica que Jefferson era libertario, lo que sugiere que el experimento estadounidense fue más libertario que el francés. Pero los liberales clásicos no son libertarios. Jefferson no era libertario. McMaken también escribe:
Cabe destacar que el impulso revolucionario de aplastar todo intento de autodeterminación local surgió del afán nacionalista de la revolución por una mayor centralización del poder estatal. A diferencia de los revolucionarios estadounidenses, que realmente habían abrazado la descentralización, la autodeterminación y un estado central débil, el estado francés se inclinó por declarar a Francia indivisible.
Es cierto que la Revolución Francesa no fue libertaria, y la Revolución Estadounidense fue mejor en algunos aspectos, pero también recibe elogios algo inmerecidos por parte de los libertarios. Hoppe, por ejemplo, señala que von Mises y Rothbard sentían cierta predilección por el sistema constitucional y la democracia estadounidenses.[[3]]
En cuanto a la afirmación de McMaken de que los Padres Fundadores estadounidenses “habían adoptado … un estado central débil”, no tan rápido. Como señalan Rockwell y Hoppe, la Constitución de los Estados Unidos representó una expansión del poder estatal.[[4]] Los libertarios ingenuos se equivocan al afirmar que la Constitución de los Estados Unidos protege los derechos. No lo hace. Esa es principalmente la función de los Estados Unidos. El propósito de la Constitución no era proteger los derechos, sino establecer, constituir, un nuevo estado central.
Sí, los Padres Fundadores estaban preocupados por los peligros del nuevo estado federal, al igual que el pueblo, los estados y los ratificadores, por lo que intentaron dispersar el poder constitucionalmente y limitar el poder del nuevo estado central mediante estructuras constitucionales.[[5]] Los Padres Fundadores tuvieron que intentar limitar el poder del nuevo estado central, o fingir que lo hacían, para lograr su ratificación. Pero parece exagerado decir que deseaban un estado central débil. Después de todo, el propósito mismo de redactar una nueva Constitución en lugar de simplemente remendar los Artículos de la Confederación, era que el anterior gobierno confederado era considerado demasiado débil, un fracaso. La Constitución debía reemplazar a los antiguos Estados Unidos y su débil gobierno confederado, con un nuevo gobierno general más poderoso. Como vemos ahora, y como el país lo vio durante la Guerra Civil, el plan de los hamiltonianos funcionó. Así que sí, los Padres Fundadores querían evitar que el nuevo gobierno general (ahora llamado gobierno federal) violara los derechos mediante una Declaración de Derechos y la separación de poderes, pero ese no era el objetivo de la Constitución. Su propósito era constituir, crear, un nuevo estado.
Así que sí, señalemos que la Revolución Francesa no fue en absoluto libertaria, pero recordemos que tampoco lo fue la Revolución Americana. Algunos podrían argumentar que fue un error.[[6]]
Traducción: Ms. Lic. Cristian Vasylenko
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[[1]] Kinsella, What Libertarianism Is, n.38. Véase, por ejemplo, la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, U.N. GAOR, 217A (III) (1948), artículos 22-26 (que citan, por ejemplo, los “derechos humanos” a la “seguridad social” y a la “educación” “gratuita”); Khawaja on Socialist Welfare Rights; Using International Law to Protect Property Rights and International Investment.
[[2]] Kinsella, Legislative Positivism and Rationalism in the Louisiana and French Civil Codes; “Legislation and the Discovery of Law in a Free Society,” y los comentarios de Hoppe sobre el derecho civil frente al derecho común, en n. 152; Herman, The Louisiana Civil Code: A European Legacy for the United States; KOL474 | Where The Common Law Goes Wrong (PFS 2025); On the Role of Commentators and Codes and the Oracles of the Law.
[[3]] Véase, por ejemplo, Hoppe, “Introduction,” en Democracy: God that Failed (New Brunswick and London: Transaction Publishers, 2001) (“aunque conscientes de las deficiencias económicas y éticas de la democracia, tanto von Mises como Rothbard sentían cierta simpatía por ella, y tendían a ver la transición de la monarquía a la democracia como un progreso”); idem, “Introduction,” en Rothbard at 100: A Tribute and Assessment, Stephan Kinsella y Hans-Hermann Hoppe, eds. (Houston: Papinian Press and Property and Freedom Society, 2026); idem, “The Libertarian Quest for a Grand Historical Narrative”, en The Great Fiction; Robert A. Nisbet, The Quest for Community: A Study in the Ethics of Order and Freedom (Wilmington, Del.: ISI Books, 2010 [1953]).
[[4]] Rockwell on Hoppe on the Constitution as Expansion of Government Power.
[[5]] Structural Safeguards to Limit Legislation and State Power; Constitutional Structures in Defense of Freedom (ASC 1998). Véase también Randy Barnett’s “Federalism Amendment”–A Counterproposal; and related posts; How to Fix the US; KOL345 | Kinsella’s Libertarian “Constitution” or: State Constitutions vs. the Libertarian Private Law Code (PorcFest 2021); KOL359 | State Constitutions vs. the Libertarian Private Law Code (PFS 2021); Libertarian Nation and Related Projects.
[[6]] Véase Kinsella, When Did the Trouble Start?, Septiembre 5, 2003, LewRockwell.com; Down with the Fourth of July.









