Ésto es cierto no porque Irán sea especialmente bueno, sino porque Estados Unidos es especialmente malvado.

Irán es mejor que Estados Unidos. Estados Unidos es peor que Irán. Ésto es cierto no porque Irán sea especialmente bueno, sino porque Estados Unidos es especialmente malvado.
Irán no está inundando una gran metrópolis con explosivos militares, matando a más de mil personas, incluidos cientos de niños. Estados Unidos lo hace con su instigador y cómplice, Israel.
Irán no bombardea e invade continuamente países de todo el mundo, derrocando gobiernos, extendiendo cientos de bases militares por todo el planeta, atacando a la población civil con asedio, y blandiendo armas nucleares contra sus enemigos en nombre de asegurar la dominación planetaria. Sólo Estados Unidos lo hace.
El imperio estadounidense es la estructura de poder más asesina y tiránica de la Tierra, por un margen extremadamente amplio. Nadie más se acerca ni remotamente. Ni Irán, ni nadie. Todos los gobiernos del mundo son moralmente superiores al gobierno más malvado, y el gobierno más malvado es el de Estados Unidos.
Siempre que digo ésto, los apologistas del imperio estadounidense dicen: “¡Sólo luchamos las guerras y lanzamos las bombas porque tenemos el poder para hacerlo!” Pero eso es falso. Estados Unidos no es el gobierno más cruel del mundo por ser el más poderoso, sino que es el más poderoso porque es el más cruel. Es la estructura de poder que estuvo dispuesta a hacer lo que fuera necesario para gobernar al mundo, sin importar cuán profundamente perversa fuera.
Genocidios. Sanciones por hambruna. Políticas nucleares arriesgadas. Extracción imperialista. La creación deliberada de estados fallidos y catástrofes humanitarias. Políticas diseñadas para mantener regiones enteras en estado continuo de división y conflicto. Estados Unidos y el imperio global estructurado a su alrededor han infligido depravaciones a nuestra especie que claman venganza al Cielo. Si pudiera comprender la verdadera magnitud del sufrimiento que ha ocasionado a lo largo de los años, aunque fuera por un segundo, no dejaría de gritar. Otra objeción que encontraré al efectuar estas observaciones es: “¡Prefiero vivir en Estados Unidos antes que en Irán!”
Y dice tanto sobre la cosmovisión occidental que la gente piense que es un argumento. Claro que posiblemente sea mejor vivir en Estados Unidos que en Irán, especialmente ahora, y desde luego desde que Estados Unidos ha estado estrangulando deliberadamente la economía iraní con el explícito objetivo de hacer que sus ciudadanos sean tan miserables, que desaten una guerra civil contra su gobierno.
Pero es muy revelador que los occidentales vean a alguien decir que Irán es mejor que Estados Unidos, y piensen que es una declaración sobre dónde preferirían vivir personalmente, porque demuestra lo completamente invisible que es el belicismo estadounidense en su cosmovisión. Las masivas matanzas militares de Washington simplemente no cuentan como comportamiento inmoral o abusivo a sus ojos, porque están siendo infligiendas a extranjeros en el extranjero. Así que automáticamente asumen que la comparación se refiere a qué país les haría sentir mejor como individuos.
El hecho de que el gobierno estadounidense exporte la mayor parte de sus abusos a otros países fuera de sus fronteras, no lo hace menos asesino y tiránico; simplemente significa que quienes sufren las consecuencias de su salvajismo, viven en otras jurisdicciones. Sus vidas no importan menos que las de los estadounidenses, y sólo una visión distorsionada y supremacista estadounidense podría pensar lo contrario.
El gobierno estadounidense es moralmente inferior al gobierno iraní. Es mucho más tiránico, asesino, destructivo y megalómano. Es la última estructura de poder del mundo que debería tener voz y voto en la decisión de quién gobierna Irán, y cómo deben los iraníes gestionar sus asuntos. No está moralmente capacitado para tomar esas decisiones.
Traducción: Ms. Lic. Cristian Vasylenko









