Milei en Madrid: otra vez metiendo la pata

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    Durante un reciente viaje a Madrid, Javier Milei, presidente de Argentina –autoproclamado anarcocapitalista–, participó como orador principal en la 10ª Conferencia Anual de Madrid sobre Economía Austriaca, organizada por Jesús Huerta de Soto. Allí aprovechó la ocasión para denunciar públicamente a Pedro Sánchez, el actual presidente socialista de España, y expresar su apoyo a los oponentes “de derecha” de Sánchez en la actual campaña electoral española.

    Milei calificó abiertamente a Sánchez como “dictador” y “ladrón”, profundamente involucrado en casos de corrupción.[[1]]

    Desde una perspectiva anarcocapitalista, todo ésto es correcto: en su calidad de jefe de estado, Sánchez impone leyes sin el consentimiento explícito –o incluso en contra del mismo– de todos los afectados –de hecho, en eso consiste la política: ¡una persona ejerciendo dominio sobre otra! Asimismo, los impuestos y la inflación generada por el dinero fiduciario constituyen, en efecto, un robo; y tanto Sánchez como su régimen viven de los impuestos y de la “creación” de dinero. Por tanto, llamarlo ladrón es también acertado. Además, tanto Sánchez como su esposa están implicados en diversos asuntos de corrupción. También es cierto.

    Los seguidores de Milei quedaron entusiasmados. ¡Qué valentía la de este hombre! ¡Qué héroe! ¡Por fin alguien que no teme decir la verdad! Se presenta –y es aclamado por una base de seguidores internacionales– como el defensor más intrépido de la civilización occidental, y la mayor esperanza viva para la libertad humana.

    Sin embargo, resulta curioso observar lo que sus admiradores pasaron por alto u omitieron mencionar: si son aplicados los mismos criterios utilizados para juzgar a Sánchez, Milei también resulta ser un dictador, un ladrón y alguien involucrado en casos de corrupción. Al igual que Sánchez, en su condición de presidente de Argentina, Milei encabeza una organización criminal que ejerce poder sobre personas que nunca dieron su consentimiento para ser gobernadas por él. Su régimen también es financiado mediante impuestos; durante su mandato, la oferta monetaria ha seguido expandiéndose; el alza interanual de los precios al consumo ronda 35%; y tanto él como su hermana se han visto envueltos en diversos asuntos de corrupción.[[2]]

    ¿Es quizás un delincuente de menor escala? ¿Pero un héroe? Pero hay más: la tan comentada “tradición judeocristiana” es, en esencia, un invento de los Estados Unidos de mediados del siglo XX. A lo largo de la mayor parte de la historia, considerar al judaísmo y al cristianismo como cofundadores, en pie de igualdad, de la civilización occidental, no sólo no era lo usual, sino que era considerado un disparate o, incluso, algo abiertamente contradictorio.[[3]]

    ¿Cómo es posible, entonces, que alguien como Milei –quien ensalza constantemente la “antigua tradición judeocristiana”, mantiene vínculos estrechos con el movimiento Jabad-Lubavitch (asociado al rabino ortodoxo Schneerson), y se autodefine como el presidente más sionista del mundo– pueda ser considerado el mayor defensor de la civilización occidental?[[4]]

    En efecto, en la mente de Milei esta extraña amalgama de ideas ha culminado en una glorificación absoluta e incondicional del estado judío de Israel. Es decir, en defensa incondicional –y justificación– del terror, la invasión territorial, las expropiaciones, las expulsiones, los asesinatos, el apartheid, los bloqueos y sanciones, las guerras, la matanza de civiles inocentes –incluidos mujeres y niños–, los bombardeos aéreos, la destrucción indiscriminada y la ocupación militar de tierras o asentamientos vecinos no judíos (goyim). Todos estos elementos han sido, y siguen siendo, componentes esenciales y definitorios de la historia de Israel desde sus inicios en 1948 (e incluso antes) hasta el día de hoy, ante nuestros propios ojos.

    Para Milei, todo este mal aparente encuentra su justificación dentro de su peculiar sistema de creencias “judeocristiano”, siendo siempre interpretado –sin excepción– como legítima defensa por parte de Israel. Esta distorsionada mentalidad queda ejemplificada a la perfección en la forma en que Milei celebra su profunda e inquebrantable amistad con el actual primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien ve las cosas exactamente de la misma manera. ¡Israel no ha hecho, ni puede hacer, nada malo! (por cierto, Sánchez ve ésto de una manera muy distinta).

    Sin embargo, Milei –ese supuesto faro de la libertad y el más intrépido defensor de la civilización occidental– se muestra abrazándose, besándose y bailando con un criminal de guerra confeso y belicista como Netanyahu; un hombre que no oculta sus intenciones genocidas, al punto de comparar a los palestinos actuales con los amalecitas del Antiguo Testamento –a quienes, según el relato bíblico, había que exterminar (!!!). ¿Y aun así, no surge ni una sola voz disidente, ni una protesta, ni un grito de indignación por parte de su coro de seguidores?[5]

    Por último, pero no menos importante –y algo que quedó patente una vez más en Madrid–, está la vulgaridad inigualable de este individuo, un rasgo que debería descalificarlo de inmediato como adalid de la civilización occidental. Su lenguaje soez, propio de lo más bajo de la calle, está plagado de obscenidades, palabrotas e insultos; a ésto se suma un aspecto espantoso y repulsivo que ni siquiera un traje con corbata logra ocultar.[6]

    Cabe recordar que Ludwig von Mises –cuyo nombre es invocado por Milei con frecuencia– era un aristócrata, no sólo por su intelecto, sino también, de manera muy particular, por su forma de presentarse y comportarse en público. La conducta de Milei, por el contrario, es la de un patán. Como personalidades, von Mises y Milei no podrían ser más opuestos; por tanto, resulta síntoma de grave confusión, de juicio erróneo, de mal gusto o, sencillamente, de falta de estilo, que cualquier institución vinculada con el nombre de Ludwig von Mises haya rendido –o siga rindiendo– homenaje a un hombre como Milei.

    ¡Pues ya lo he dicho! Pero me temo que nada de ésto tendrá efecto significativo en los seguidores incondicionales de Milei; mientras tanto, su ídolo –mediante sus palabras y sus actos– seguirá arruinando la reputación moral e intelectual del libertarismo austriaco, del anarcocapitalismo y de la idea de una sociedad basada en el derecho privado.

     

     

     

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    [[1]]  Véase Le Figaro, “«Un infréquentable dictateur»: Javier Milei critique vivement Pedro Sanchez durant sa visite à Madrid,” 21 Octubre 2026; IntelliNews, “Milei tells Spaniards to kick out ‘disgraceful dictator’ Sánchez,” 21 Octubre 2026.

    [[2]]  Véase Buenos Aires Times, “Boost for Milei as monthly inflation read dips below 2%,” reporting annual inflation of 33.5% (July 2026 data); Buenos Aires Herald, “Inflation rebounds to 1.9% in September,” noting ~33.4% year-on-year (October 2026); en cuanto al crecimiento de la oferta monetaria, véanse las series de datos y los resúmenes del Banco Central de la República Argentina, tales como Indicadores AR y cifras interanuales de M2; respecto de las denuncias de corrupción que involucran a Milei y a su hermana Karina, véase Associated Press “Argentina investigates alleged fraud entangling Milei’s inner circle, including sister Karina,” 22 August 2025; El País, “Karina Milei, the power behind the throne in Argentina,” 1 September 2025; e informes sobre el asunto de la criptomoneda $LIBRA.

    [[3]]  Véase Robert O. Smith via JSTOR Daily, “Jews vs. the ‘Judeo-Christian Tradition’” (rastreando el surgimiento del concepto en las décadas de 1930 y 1940); Aeon, “The strange, short career of Judeo-Christianity”; The Atlantic, “The ‘Judeo-Christian Tradition’ Is Over” (describiéndola como “uno de los mayores inventos políticos de la Estados Unidos del siglo XX”).

    [[4]]  Véase Jewish Telegraphic Agency, “Milei praises ‘Judeo-Christian values’ at Chabad event…,” 9 June 2026; Chabad.org, “After Two Years Watching Quietly, Argentina’s President Takes the Stage at Tribute to the Rebbe,” June 2026; Chabad.org on Milei’s visits to the Rebbe’s Ohel; y sobre la afirmación de ser el “presidente más sionista”, Jerusalem Post, “Javier Milei: Proud to be the most Zionist president in the world,” 10 March 2026; El País, “Javier Milei en Nueva York: ‘Soy el presidente más sionista del mundo,’” 10 March 2026.

    [[5]]  Véase Mother Jones, “The Dangerous History Behind Netanyahu’s Amalek Rhetoric,” 3 November 2023 (on Netanyahu’s 28 October 2023 speech: “You must remember what Amalek has done to you…”); Al Jazeera, “Intent in the genocide case against Israel is not hard to prove,” 14 January 2024.

    [[6]]  Véase El País, “Javier Milei, el insulto como política de Estado…,” 23 October 2024; Perfil, “Mil días de Milei: las diez palabras que el presidente libertario cambió para siempre,” September 2026; y análisis de su lenguaje público efectuado por FOPEA y otros, que documentan el uso frecuente de expresiones como “soret…”, “hijo de put…”, “mandril”, “mierd…”, etc.

     

     

     

    Traducción: Ms. Lic. Cristian Vasylenko

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