
La repentina llegada masiva de entre 50.000 y 60.000 personas al enclave español de Ceuta a finales de Julio de 2026, desató una tormenta de debate geopolítico. Si bien los discursos convencionales suelen atribuir estos sucesos a movimientos migratorios espontáneos, un análisis más detenido revela una secuencia de acontecimientos mucho más deliberada. Ésta involucra a España, Marruecos, Estados Unidos e Israel, en una red de intereses contrapuestos que se ha ido estrechando durante años, y que se complica aún más por las controvertidas políticas migratorias internas de España, y su postura en política exterior contra Israel y Estados Unidos.
Los sucesos de Ceuta no pueden ser analizados de forma aislada. Marruecos tiene un historial documentado de utilizar los flujos migratorios como moneda de cambio frente a España. El analista geopolítico Wally Rashid lo describió con precisión:
“Marruecos tiene un historial de extorsionar a España inundando con migrantes sus dos ciudades autónomas del norte de África, Ceuta y Melilla. Siempre que España mejora sus relaciones con Argelia, adversario de Marruecos, este último abre las compuertas”.
El patrón se repitió cuando Madrid volvió la mirada hacia Argel. España restableció las relaciones diplomáticas con Argelia –suspendidas desde 2022 por el apoyo de Madrid a Marruecos en el asunto del Sahara Occidental–, y el 20 de Julio de 2026, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, visitó Argel por primera vez en cuatro años, acompañado por directivos de las principales compañías energéticas españolas, y logró un acuerdo para aumentar 10% las importaciones de gas argelino, principalmente a través del gasoducto submarino Medgaz, única conexión directa entre ambos países desde que Argelia cerró la ruta Magreb-Europa a través de Marruecos en 2021.
El analista político español Alex_politics describió en Twitter la secuencia precisa que precedió a la crisis de 2026: “Justo después de la visita a Argelia, Marruecos facilita la entrada masiva de miles de marroquíes a las ciudades autónomas. Es evidente que se trata de un extorsión diplomática”.
Sobre el terreno, The New York Times documentó la magnitud del caos a través del relato de Mohammed Ahmidho, un marroquí de 37 años que se enteró por redes sociales de que el paso fronterizo no estaba vigilado, y se abrió paso entre una multitud de decenas de miles de personas. Lo que más le impactó no fue la multitud en sí, sino la actuación de la policía marroquí la que, según recuerda, instó a los allí reunidos a “venir a España”. La gente escaló vallas, se coló por huecos en la alambrada, y cruzó a nado la frontera marítima. “Al menos 60 personas murieron en el caos”, informó Jason Horowitz.
El contexto interno español proporcionó un terreno fértil para la crisis. Los críticos de derecha atacaron el programa de amnistía del presidente del gobierno, Pedro Sánchez: un decreto real que eludió al Parlamento y entró en vigor en Abril de 2026, y que permitía a los inmigrantes indocumentados que hubieran vivido en España durante al menos cinco meses consecutivos antes del 1 de Enero de 2026, solicitar permisos de trabajo y residencia de un año. Al cierre del plazo de solicitud del 30 de Junio, más de un millón de personas habían presentado su solicitud –el doble de la estimación inicial del gobierno de 500.000–, lo que provocó una impugnación ante el Tribunal Supremo por parte de la oposición conservadora. El programa acabó recibiendo más de un millón de solicitudes. Figuras como Manfred Weber, líder del Partido Popular Europeo, argumentaron que otorgar estatus legal a más de 500.000 inmigrantes irregulares, creó un “factor de atracción” indicativo de indulgencia.
Un precedente legal similar citado por los críticos es una sentencia del Tribunal Supremo español del 29 de Junio de 2026 –publicada el 8 de Julio–, que dictaminó que los migrantes interceptados mientras nadan hacia Ceuta no pueden ser sometidos a devoluciones sumarias inmediatas sin el debido proceso, porque no cruzan la infraestructura fronteriza física a la que se refiere la ley española. La sentencia fue restrictiva en la forma en que distinguió entre las llegadas por mar y los migrantes que escalan o cruzan la valla fronteriza terrestre, y no otorgó protección general contra la deportación. Sánchez afirmó que las redes de trata de personas se aferraron a la sentencia, difundiendo su propia interpretación a través de las redes sociales para convencer a los migrantes de que llegar a Ceuta nadando les garantizaba protección contra la expulsión. “Esta sentencia se ha propagado como pólvora por las redes sociales de las mafias de trata de personas y ha provocado una avalancha”, declaró.
La crisis entre Marruecos y España está basada en un realineamiento más profundo que el que los Acuerdos de Abraham contribuyeron a cristalizar. Cuando Marruecos normalizó sus relaciones con Israel en Diciembre de 2020, sacó a la luz una relación que había estado funcionando discretamente durante más de seis décadas. El vínculo humano que une a ambos países es profundo: Marruecos albergaba la mayor comunidad judía del mundo árabe antes de la fundación de Israel, y hoy casi un millón de israelíes tienen ascendencia marroquí, lo que los convierte en la segunda comunidad étnica más grande del país.
La dimensión de inteligencia es igualmente impactante. En una entrevista de 2016 con el periódico israelí Yedioth Ahronoth, el ex jefe de la Inteligencia Militar, el general de división Shlomo Gazit, reveló que el rey Hassan II grabó en secreto las deliberaciones a puerta cerrada de los jefes de estado árabes en la cumbre de Casablanca de Septiembre de 1965 –una reunión donde los comandantes militares árabes hablaron abiertamente sobre su disposición a la guerra contra Israel–, y entregó las cintas a la inteligencia israelí. El jefe del Mossad en aquel entonces, Meir Amit, calificó la operación como “uno de los mayores logros de la inteligencia israelí”. Gazit afirmó que esas grabaciones, que revelaron profundas divisiones árabes y la falta de preparación militar, dieron a Israel la confianza necesaria para lanzar su ataque preventivo el 5 de Junio de 1967 y ganar la Guerra de los Seis Días de manera decisiva.
Esta alianza formalizada ha envalentonado a Rabat para presionar sobre sus reivindicaciones territoriales sobre Ceuta y Melilla. El escritor marroquí Amine Ayoub articuló esta dinámica en un artículo publicado en Ynet. En Enero de 2026, Israel y Marruecos firmaron un plan de trabajo militar conjunto para el año … Esta estructura bilateral otorga a Israel algo que rara vez ha tenido en la política del norte de África: un interés estratégico directo en el éxito regional de Rabat. La asociación fue públicamente reafirmada el 30 de Julio de 2026, cuando el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, publicó en Twitter: “Felicitaciones al rey Mohammed VI de Marruecos al conmemorar el 27º aniversario de su ascenso al trono. Bajo su liderazgo, estamos trabajando para fortalecer aún más los lazos entre nuestros dos países”.
Esa cordialidad hacia Rabat adquiere un matiz más agudo al contrastarla con la postura de Israel hacia Madrid. Desde el 7 de Octubre de 2023, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, se ha erigido como uno de los líderes europeos de mayor rango en acusar formalmente a Israel de perpetrar genocidio en Gaza. El 8 de Septiembre de 2025, declaró: “Ésto no es legítima defensa … es el exterminio de un pueblo indefenso”. Presentó un amplio paquete de medidas, que incluía un embargo total de armas, la prohibición del transporte marítimo de combustible para el ejército israelí, y el cierre del espacio aéreo español a las aeronaves que transportaran material de defensa para Israel.
El Parlamento español promulgó formalmente el embargo de armas en Octubre de 2025. Madrid canceló un contrato de € 285 millones con el fabricante de armas israelí Rafael, e incluso retiró a su embajador de Tel Aviv. Sánchez fue más allá al pedir la exclusión de Israel de los eventos deportivos internacionales, preguntando: “¿Por qué fue expulsada a Rusia tras invadir Ucrania, mientras que Israel no enfrenta ninguna expulsión tras invadir Gaza?”
La resistencia española alcanzó su punto álgido el 28 de Febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron la “Operación Furia Épica”, acto de guerra de agresión contra Irán. Sánchez condenó los ataques como una “intervención militar injustificada y peligrosa, al margen del derecho internacional”, y prohibió a Estados Unidos el uso de las bases aéreas de Rota y Morón de la Frontera para operaciones contra Irán. La ministro de Defensa, Margarita Robles, anunció que no había sido prestado “ningún tipo de asistencia”, lo que obligó a al menos 15 aeronaves militares estadounidenses a abandonar las bases andaluzas. En un discurso televisado el 4 de Marzo de 2026, Sánchez advirtió que la administración estadounidense estaba jugando a la “ruleta rusa con el destino de millones”.
Esta negativa a permitir el acceso de Estados Unidos a sus bases militares durante la campaña contra Irán, sumada a su incumplimiento de los objetivos de gasto en defensa de la OTAN, abrió una brecha con Washington que Marruecos e Israel aprovecharon activamente. Ayoub señaló que un correo electrónico interno del Pentágono describía opciones como la suspensión de España de la OTAN. Es crucial destacar que el artículo 6 del Tratado de Washington excluye explícitamente los territorios del África continental de las obligaciones de defensa colectiva de la OTAN, lo que significa que Ceuta y Melilla quedan legalmente expuestas.
Esta vulnerabilidad fue subrayada por Michael Rubin, del American Enterprise Institute, quien en Marzo de 2026 argumentó que Marruecos debería reclamar los enclaves. “Con el presidente del gobierno socialista español, Pedro Sánchez, adoptando el lenguaje de la descolonización, Mohammed VI debería recuperar el espíritu de la Marcha Verde para culminar la expulsión de los colonizadores españoles del territorio marroquí”, escribió Rubin. El investigador principal del AEI fue inequívoco sobre las limitaciones de la OTAN, escribiendo que “Sánchez y la prensa española se quejan, pero no tienen fundamentos para actuar. Ni la OTAN, por cierto”.
Lo que Rubin propuso por escrito, el Congreso ya lo había puesto en marcha. La dimensión legislativa quedó al descubierto cuando el representante Thomas Massie (republicano por Kentucky) acusó a sus colegas republicanos de hipocresía. “No se dejen engañar por la falsa indignación de Fox y el Partido Republicano”, escribió el 1° de Agosto. “Hace dos semanas, la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley que autorizaba la transferencia de territorio español a Marruecos. Todos los republicanos, excepto yo, votaron a favor, pero ahora ELLOS se hacen los sorprendidos por la invasión”.
En los círculos políticos alternativos españoles, la crisis de Ceuta alimentó una teoría más oscura que circulaba desde hacía años. En Mayo de 2022, España confirmó que el teléfono de Sánchez había sido infectado con el software espía Pegasus
–desarrollado por el grupo israelí NSO– en Mayo de 2021, siendo extraídos más de 2,5 gigabytes de datos del mismo. La ministra de Defensa, Margarita Robles, sufrió la misma filtración un mes después. La investigación española fue archivada en Enero de 2026, después de que Israel se negara a cooperar con cinco solicitudes judiciales distintas, y el juez presidente dictaminó que la negativa de Israel violaba el principio de buena fe entre naciones.
Marruecos ha sido ampliamente señalado como el probable responsable del ciberataque, que coincidió con la grave crisis diplomática del Sahara Occidental y afectó a más de 200 números de móviles españoles. En este contexto, circula en los medios alternativos españoles una teoría que sostiene que el triángulo España-Marruecos-Israel funciona como un acuerdo en el que Israel proporciona tecnología de vigilancia y cobertura diplomática a Marruecos para presionar por sus intereses territoriales, y que Sánchez tolera los flujos migratorios porque está siendo extorsionado con material extraído de su teléfono.
En la misma línea, Kevin Barrett, escribiendo en Substack, cuestionó la espontaneidad del aumento de la migración, señalando el precedente de 2021, cuando sólo 8.000 personas cruzaron la frontera tras la noticia explícita de la retirada de los guardias fronterizos. “¿Por qué 60.000 personas decidieron hacerlo repentinamente el 29 de Julio de 2026 sin motivo aparente, en un momento en que el éxito parecía extremadamente improbable?”, se preguntó Barrett. Barrett especuló que expertos israelíes en operaciones psicológicas, con la ayuda de israelíes de origen marroquí que hablan árabe marroquí con fluidez, podrían haber utilizado las redes sociales para desencadenar el movimiento masivo.
El analista geopolítico español Rubén Gisbert expuso la situación con crudeza: “¿POR QUÉ CEUTA Y NO MELILLA? Si España pierde Ceuta, PIERDE EL CONTROL del Estrecho de Gibraltar. Entre Gibraltar (Reino Unido) y Marruecos, el eje anglo-sionista tendría el control total del paso hacia el Mediterráneo, marginando a España”. El eurodiputado de la AFD, Tomasz Froelich, sintetizó las dimensiones internas y externas de esta incursión migratoria: “El repentino asalto a Ceuta por 60.000 personas no es una coincidencia, sino un ataque híbrido que sirve a los intereses marroquíes, estadounidenses e israelíes: Pedro Sánchez se ha alineado con los palestinos y se ha acercado a Argelia. Ésto disgusta a Washington, Tel Aviv y Rabat. Al mismo tiempo, Sánchez ha facilitado este ataque con su desastrosa política migratoria. Contra él, puede ser utilizada sin reparos el arma de la migración”.
No se trata de una crisis espontánea, sino de un acto deliberado de sabotaje en un mundo sometido a la influencia judía, y un Washington supeditado a Tel Aviv. A medida que se acumulen las pruebas, la mano oculta hebrea que dirige esta ola migratoria quedará al descubierto, garantizando que cualquier resistencia española a las guerras del imperio judeoamericano se enfrente a una represalia aún más feroz por parte de quienes detentan el poder y exigen sumisión absoluta.
Traducción: Ms. Lic. Cristian Vasylenko








